La Educación superior, bien público y derecho humano fundamental

febrero 5, 2012 at 6:34 am (Uncategorized)


Anarella Vélez

El antecedente histórico de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras es la “Sociedad del Genio Emprendedor y del Buen Gusto”, fundada el 14 de diciembre de 1845. Meses más tarde se transforma en  la “Academia Literaria de Tegucigalpa”.  Ambas fueron dirigidas por el padre José Trinidad Reyes con el apoyo de sus alumnos Pedro Chirinos, Yanuario Girón, Miguel Antonio Rovelo,  Alejandro Flores y Máximo Soto.

Durante el Gobierno de Juan Lindo, el 19 de septiembre de  1847, la Academia se transforma en Universidad  estatal. Aquella institución se convirtió en lo que hoy es la  Universidad Nacional Autónoma de Honduras el 15 de octubre de 1957, mediante el Decreto 170 emitido durante un triunvirato  militar que separó del gobierno a Julio Lozano Díaz.

Desde su creación  han transcurrido  ciento sesenta y cinco años. Durante este tiempo   nuestra Universidad ha vivido cambios, transformaciones, al abrigo de la expresión Lucem Aspicio que encontramos en su escudo, el cual data de los tiempos de su fundación.    La Autonomía de la UNAH garantiza el pluralismo ideológico, la libertad plena de cátedra, la libertad de estudio y de investigación así como de vínculo con la sociedad. 

También el estatuto de entidad autónoma le garantiza la independencia en la gestión y administración de los recursos que se le asigna en el presupuesto de la Nación. Se entiende que estos recursos se manejan  con transparencia y rendición de cuentas. Este maravilloso paraguas le permite elegir sus autoridades, emitir las normas necesarias para cumplir con la Ley Orgánica, el Estatuto del  Docente Universitario y el Contrato Colectivo.

En este sentido la UNAH es una de las instituciones en donde mejor se refleja la vocación democrática del pueblo hondureño. En nuestra Alma Máter nos apropiamos de la propuesta de la UNESCO que ha  concebido la educación como un tesoro. Hemos sostenido, junto con Jacques Delors,  que  la educación es la utopía necesaria para luchar contra la inequidad y las exclusiones.

El informe Delors nos develó una visión diferente del papel de la educación en tanto que bien público: como derecho humano y universal y sobre todo como deber del Estado. El artículo 151 del texto  Constitucional vigente establece que “La educación es función esencial del Estado para la conservación, el fomento y difusión de la cultura, la cual deberá proyectar sus beneficios a la sociedad sin discriminación de ninguna naturaleza. La Educación nacional será laica y se fundamentará en los principios esenciales de la democracia, inculcará y fomentará en los educando profundos sentimientos hondureñistas y deberá vincularse directamente con el proceso de desarrollo económico y social del país”.

Sin lugar a dudas la Universidad Nacional debe crear los mecanismos que le permitan cumplir  con el papel estratégico de contribuir al proceso de desarrollo del país.  Permanentemente la comunidad universitaria se pregunta qué hacer para qué, ante la demanda cada vez mayor y más exigente, las políticas educativas alcancen el objetivo de una enseñanza de calidad e incluyente.

Las respuestas institucionales  deben ser claras. No pueden postergarse las reformas que fomenten el deseo de aprender, conocer y crear las condiciones para que cada ciudadana y ciudadano pueda acceder a la educación durante toda la vida. 

La UNAH ha asumido el reto de defender los principios que velen por una educación inclusiva para todas/os las/os ciudadanas/os por medio de estrategias y acciones pertinentes a una visión de ciudadanía cimentada en la transferencia de conocimientos para el bien común,

En este escenario, la Comunidad Universitaria deviene obligada a defender el  mandato establecido en la Constitución, en donde se dispone que los niveles de la educación formal son determinados por la ley respectiva, excepto en el nivel superior que corresponde a la UNAH. El Artículo 160 de nuestra carta magna le atribuye a la Universidad Nacional  la exclusividad de organizar, dirigir y desarrollar la educación superior y profesional con la finalidad de garantizar que la Educación Superior perdure como bien público y como un derecho humano fundamental. Ni más ni menos.

Contacto: gloriaavelos@gmail.com

 

 

 

 

 

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