Participación de la Sociedad Civil y el movimiento feminista en el estudio y la defensa de los Derechos de las Mujeres hondureñas: las vidas de María Elena Méndez y Mirta Kennedy

enero 25, 2015 at 3:18 pm (Uncategorized)

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE HONDURAS

VI CONGRESO DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Aproximación a la Historia de la Participación de la Sociedad Civil y el movimiento feminista en el estudio y la defensa de los Derechos de las Mujeres hondureñas: las vidas de María Elena Méndez y Mirta Kennedy

Autora: Anarella Vélez

 

 

 

Licenciada en Historia Por La Universidad Nacional Autónoma de Honduras

Estudios de Doctorado en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona

 

Labora en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras

 

Dirección:

Universidad Nacional Autónoma de Honduras

Edificio A1, 2do Nivel

Tegucigalpa, MDC., Honduras CA

 

Temas de Especialización: Género

 

Móvil 99050615 Pin bb 299EED7B

Fax:

Correo electrónico: gavounah@gmail.com

                                historiadehonduras.hh.101@gmail.com

Resumen

Es ponencia busca presentar algunas propuestas para construir la Historia de las Mujeres. Mediante la documentación de las condiciones sociales que marcaron sus vidas y definieron el carácter de su contribución a la defensa  de los Derechos Humanos de las Mujeres. Se abordarán algunos  hitos personales,  una manera  de reseñar las acciones de las Mujeres que, aun siendo relevantes, se han mantenido ocultas por las historiografía patriarcal. Se contextualizarán en Los Siglos XX y XXI, y se ubicarán  sus nombres y una breve biografía para comprender el modo en que ellas han ido  creando sus propios espacios como agentes históricos de cambio. Se trata de estudiar en las mujeres captadas en su devenir temporal.

Palabras Claves:

Patriarcado, mujeres, género, cultura, violencia, femicidio.

 

 

Texto Integral

Las mujeres han sido excluidas del goce de los beneficios sociales propios de cada época. Han tenido que esforzarse por si mismas y derribar muchos obstáculos para lograr  que les sean reconocidos y se respeten sus derechos. El acceso a la educación, el trabajo, la participación social, económica y política de han sido, de modo de la ONU u otro, privilegios de hombres (Fisas Armengol) [1] .

La situación de las mujeres de la era Precolombina fue semejante a la de la otras culturas de la Antigüedad: culturas patriarcales en las que el poder se encontraba en manos de los hombres. La era mujer funcionaba como un objeto de Intercambio [2] . El caso ejemplar es el de la Malinche, princesa azteca, quien fue regalada como esclava o otra tribu con la cual se encontraba enfrentada su tribu de origen. Más tarde fue entregada a Hernán Cortés, junto a otras diecinueve mujeres, algunas piezas de oro y un Juego de mantas. Con la conquista y la colonización se profundiza la exclusión de la educación en letras y solamente se la instruía en virtudes como la castidad, la honestidad, la modestia, la lealtad y en los oficios del hogar, valores que contribuyeron a perpetuar su estado de subordinación (Rodríguez, 2000) [3] .

En la Honduras de hoy, transcurridos cerca de dos siglos de vida republicana, nos encontramos con una sociedad militarizada, de pandillas, maras, las mafias y de todo tipo, las mujeres siguen viviendo en condiciones muy difíciles. Continúan viviendo en la un mundo dominado por los hombres, el de estos es,  por definición, un mundo de poder (Kaufman, 1993). [4]

En este escenario el papel que las organizaciones de la sociedad civil, la del Movimiento de Mujeres y las feministas han asumido es el de la conducción de una rebeldía con causa y han Iniciado un camino sin retorno para transformar los comportamientos violentos y excluyentes propios de esta sociedad patriarcal – neoliberal.

Para direccionar el movimiento social, ha sido necesario definir y comprender de manera precisa el tema de la participación de la sociedad y el movimiento feminista en el proceso de estudio, conceptualización y defensa de los Derechos de las Mujeres Hondureñas. Ha sido vital  analizar y participar, en esencia, en la cimentación de algunas líneas principales en la Historia de la construcción de las categorías sexo-género (Lamas) [5] .

La categoría género fue utilizada por Las Ciencias Sociales inicialmente por el  antropólogo John Money, en 1955, para superar la visión del sexo desde lo biológico y lo fisiológico y asignar comportamientos socialmente atribuidos a los Hombres y las Mujeres.

A partir de 1968: el concepto de género también se lo integró al ámbito de lo psicológico, Más allá de lo biológico, Robert Stoller, le otorga un peso que alcanza  a las designaciones psico-socioculturales Como factores que determinan la identidad y el comportamiento femenino o masculino. A partir de ahí se construyó la distinción  conceptual entre sexo y género.

En la década de los 70, las feministas llamaron la atención acerca de los Estudios de las Mujeres, los cuales se Vieron superados por la realidad tan diversa que viven ellas, cuestionaron el análisis  realizado  por saberes contaminados por el androcentrismo y el etnocentrismo.

Con la llegada de la década de los 80 se incorporan a  “los Estudios de la Mujer la categoría de género (que) analiza la síntesis histórica que se da entre lo biológico, lo económico, lo jurídico, lo político, lo psicológico social y lo cultural  como las implicaciones en el sexo,  pero ahí no se agotan sus explicaciones”(Lagarde, 2008) [6] .

El género constituye la categoría explicativa de la construcción y social, simbólica-histórico culturales de los hombres y las mujeres sobre la base de la diferencia sexual (Hernández García) [7] .

La categoría de género (género) permitió diferenciar las construcciones sociales y culturales de la biología (Lamas). El sexo se hereda, el género se adquiere a través del aprendizaje cultural. Así se enriquece esta propuesta con las distinciones de los elementos que configuran la identidad del sujeto M, con otras pertenencias como la etnia, la raza, la clase, La edad, entre otras. Además de la idea del posicionamiento, según el cual el género debe estudiarse contextualizado. Sin embargo, este Concepto nos enfrenta a una problemática que no es exclusive de las Mujeres, pero que nos permite conocer las Ideologías de género (Hernández García) [8] que subyacen en cada sociedad.

Esta categoría -género-, concebida como constructo social se relaciona con otras teorías, las cuales sostienen que “más que los símbolos, lo importante es considerar qué es lo que hacen las mujeres”, que hacer dicho se relaciona con la división sexual del trabajo. Tambié se cuestiona la visión a-histórica y de la subordinación que los universales no consideran, específicamente: los efectos de la colonización y el surgimiento del capitalismo.

Por su de parte, la feminista Joan Wallach Scott (Scott, 2008) [9] distingue los elementos de género de la siguiente manera: a) los símbolos y los mitos culturalmente disponibles; b) los conceptos normativos surgidos de los símbolos; c) las instituciones y organizaciones sociales de las relaciones de género; d) la identidad.

La edificación de la mujer como símbolo, según la cual por ser mujer le esta todo vedado, tiene que ver con la cultura, ya que a ella se la vincula con la natura, es decir, con todo aquello que se considera inferior. En cuanto a los conceptos normativos surgidos de los símbolos podríamos señalar los relacionados con la maternidad, o aquellos relativos a la participación en la vida pública. Un tercer ejemplo en relación a la identidad: se nos ha impuesto, un modelo rígido del modelo femenino / masculino, según el cual, al nacer, podemos únicamente entre elegir mujer ser o ser hombre.

Dentro de este escenario, el movimiento de mujeres ha establecido que ellas luchan por los derechos de las mujeres como respuesta a la violencia y la exclusión que sufren las mujeres, violencia y exclusión que esta directamente relacionada con el poder ejercido históricamente por los hombres -y ciertas mujeres que reproducen el patrón de dominación- en la sociedad patriarcal. Hablamos por tanto de una violencia que no es informal sino que emana de la condición de discriminación y subordinación de la población femenina. Esta de ninguna forma parte de una manifestación mas de la llamada violencia social, sino de una forma especial de violencia, de carácter estructural, direccional asimétrica y es ejercida por los hombres o el orden patriarcales contra las féminas.

La Violencia Contra las Mujeres -VCM- ejercida por el sólo hecho de ser mujeres se expresa tanto en el ámbito público como en el privado y afecta a millones de mujeres y a familias, sus comunidades, sus países y a todo el mundo. Esta se da tanto en el plano físico, como emocional, sexual, material o el simbólico. El cometido esencial de este ejercicio de la violencia es el ejercicio del control, del sometimiento, de la disposición sobre la vida de ellas, tanto colectiva como individualmente (Carcedo, 2010) [10] .

Tras las luchas de las sufragistas (Villars, 2001) [11] y de las mujeres obreras y campesinas surgen los importantes movimientos de mujeres urbanos. en este contexto brota, en primera instancia, el Movimiento por la Paz “Visitación Padilla”, el 25 de enero de 1984 y el Centro de Estudios de la Mujer -Cem-H, el 7 de agosto de 1987 (Vélez, 2010) [ 12] .

Estás Organizaciones de la Sociedad Civil juegan un rol fundamental en la nación para que, organismos nacionales e internacionales y los o gobernantes, asuman la responsabilidad de enfrentar la problemática generada por el fenómeno social que mantiene a las mujeres en riesgo permanente (Lagarde) [13] .

Pasadas algunas décadas de demandas por instancia de parte del movimiento de mujeres, en el seno de la Organización de las Naciones Unidas se aprobó la Convención Sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, en el marco del comité para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, más conocido por sus siglas en inglés, CEDAW. La función del comité es la de vigilar por que se aplique en todos los Estados miembros de la ONU lo establecido por la convención, la cual entro en vigor el 3 de septiembre de 1981, hace 34 años apenas.

Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos en su Informe sobre Seguridad Ciudadana y Derechos Humanos, se ha visto obligada a declarar explícitamente lo que puede entenderse como Seguridad Ciudadana (SC) y una vez más ha establecido que es una obligación del Estado garantizar la seguridad de las personas, en los términos del Artículo 3 de la Declaración universal de los Derechos Humanos:

“Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”; y el Artículo 7 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos: “Toda persona tiene el derecho a la libertad y a la seguridad personales” EL Artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: “Todo individuo tiene derecho a la libertad y la seguridad personales ”

Sin embargo, estas normativas no ha erradicado la presencia de esta forma específica de violencia; a pesar de que esta ha sido visibilizada y denunciada por el movimiento feminista mundial desde los años 70 y en 1981, tras el primer encuentro feminista latinoamericano y del caribe. Así mismo, se instaura el 25 de noviembre como el día internacional de la no violencia contra las mujeres. Desde 1994 contamos con una Convención Interamericana para Prevenir, sancionar y erradicar la Violencia contra la Mujer, mejor conocida como la Convención de Belem do Pará. Esta establece el Carácter Específico de la VCM y señala su causa: las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres, como apuntábamos anteriormente.

Hoy en día no se discute que la VCM constituye un freno al crecimiento de las naciones y se puede afirmar que esta ha sido un obstáculo para el cumplimiento de las metas del milenio (Carcedo, 2006) [14] . Gracias a las denuncias de las Organizaciones de Mujeres, los Organismos Internacionales han tomado acciones en primer lugar para de hacer de este fenómeno un hecho visible en la sociedad y crear de instrumentos jurídicos en los que se han establecido una serie de compromisos que los estados deben asumir para que se respete el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia por el hecho de ser mujeres.

Sin embargo, no ha sido fácil que los Estados mesoamericanos -Guatemala, Honduras y El Salvador, particularmente- reconozcan el carácter específico de la VCM. A pesar del trabajo sistemático de las mujeres del movimiento feminista y las de ONG en demanda del apego a la Convención de Belem do Pará, en estos países aun hay muchas resistencias para generar estrategias que permitan implementar políticas públicas que protejan a las mujeres.

Los Estados no asignan suficientes recursos humanos y financieros para garantizar una vida sin violencia para las mujeres. Bajo el argumento de que seria discriminatorio porque solo a las mujeres se las protege, no se adoptan medidas con miras a institucionalizar políticas coherentes con la gravedad de la situación de las mujeres en la región.

En diversos países de la Centroamérica, debido un la presión de las mujeres organizadas, ya se introdujo la figura del “femicidio” en los respectivos códigos penales (Alonso, Jorge, 2005) [15] . Costa Rica fue el primero, en 2007; le siguió Guatemala y Colombia, en 2008, y posteriormente El Salvador, Chile, Perú, Nicaragua y Varios Estados de México (Vélez, 2012) [16] .

Las legislaciones referentes a la violencia doméstica e intrafamiliar, declara el CEM-H [17] , han sido insuficientes ya que al interior de una familia pueden darse diferentes tipos de violencia: contra las mujeres, de la contra niñas y niños, personas enfermas contraindicaciones / os, adultas mayores o con alguna capacidad diferente o especial, discapacidad, deficiencia o minusvalía.

Las reformas a las leyes aprobadas se han vuelto urgentes, así como la aprobación de nuevas normativas que contribuyan a anular la VCM son de urgente Necesidad. las razones evidentes es que ellas son más; en Honduras, Guatemala y El Salvador se esta asesinando a una mujer cada día y esta cifra está Aumentando Día tras día. La expresión más violenta del machismo no tiene ningún freno en estós países.

Se ha comprobado que el mensaje de estas normativas -la violencia de género es un delito- las conductas de los hombres que violentan derechos humanos de las mujeres no han disminuido, como es el caso de costa rica. por del tanto, es de suma urgencia que el tema de la violencia contra las mujeres se realce en las agendas de los poderes ejecutivo y del judicial.

Las mujeres demandan, a través de las organizaciones de la sociedad, al mar ley que esta civiles acompañada de todas las medidas necesarias para que se prevenga, se investigue, se juzgue y se sancione a todos los culpables de vulnerar los derechos de las mujeres. en este sentido, los patrones socioculturales (Limone Reina) [18] que mantienen y legitiman la violencia contra las mujeres también deben ser erradicados.

Es necesario establecer que las leyes hondureñas consignan que los derechos humanos son los derechos de todas las personas en virtud de su misma condición humana. Se parte de la identidad de derechos entre hombres y mujeres sin tomar en consideración las especificidades y las diferencias entre los sexos. La realidad ha reflejado que esta cualidad jurídica no ha anulado la inequidad y la discriminación que sufren de ellas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha recibido información sobre la creación de comisiones de género como instancias políticas constituidas por las altas autoridades judiciales. También se han creado unidades de género, como divisiones técnicas orientadas un promover cambios desde la perspectiva de género al interior del sistema de la administración de justicia. Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua cuentan con ambas instancias y honduras por su parte creó recientemente la unidad de género.

Estás unidades de han facilitado la implementación de acciones concretas como la capacitación de los y las operadoras de justicia, y la incorporación de la perspectiva en la carrera judicial y la currícula de la escuela judicial. Sin embargo, mientras exista resistencia a la aceptar la especificidad de la Violencia Contra Las Mujeres y se diluya esta en la violencia doméstica o violencia intrafamiliar seguirá en aumento la muerte violenta de mujeres. Las legislaciones no neutras genéricamente no son válidas en estos tiempos, pues los agresores se valen de éstos instrumentos en contra de las mujeres que maltratan o asesinan.

En la región se han creado juzgados especializados vinculados a cuestiones de género, los de materia penal y los de violencia intrafamiliar. En Guatemala, la de la aprobación de la ley contra el femicidio y otras formas de Violencia Contra Las Mujeres, la Corte Suprema De Justicia creó juzgados de primera instancia penal y tribunales de sentencia de delitos de femicidio y otras formas de Violencia Contra La Mujer solo en tres departamentos. En Honduras funcionan, desde hace varios años, los juzgados especializados de violencia intrafamiliar, como jurisdicción especializada, en cuanto que éstos son los responsables de imponer y verificar el cumplimiento de las medidas de protección para las víctimas de violencia en el ámbito familiarizado con las dramáticas consecuencias mencionadas arriba.

También se han creado unidades especializadas del ministerio público, las fiscalías especializadas de delitos sexuales o de violencia de género que cuentan con personal técnico y equipos interdisciplinarios. En El Salvador, con la emisión de la ley especial para una vida integral libre de violencia para las mujeres, se establece la obligación de crear de la política de persecución penal en materia de VCM. En Honduras Existe, desde 1994, Una Fiscalía Especial de la Mujer, la cual sea debe ejercer la acción pública un favor de la mujer víctima de algún delito y promueve acciones en contra de la violencia doméstica.

En este mismo escenario, se han instituido unidades policiales especializadas para perseguir los delitos contra las mujeres en varios países de la región, particularmente en honduras existe la policía femenina, la cual, equivocadamente, forma a instancia de parte de la policía nacional preventiva. En El Salvador se creo dentro de la policía nacional civil, una unidad especializada para la atención y el manejo de los casos de violencia contra las mujeres de luchar Contra La Violencia intrafamiliar y en Nicaragua desde hace años opera la comisaría de la mujer y la niñez.

Otro de los avances importantes en la búsqueda de soluciones para frenar la VCM es la creación de las rectorías de responsables del abordaje de género en la región. Se han desarrollado una serie de estructuras, instituciones y servicios para darle seguimiento a la problemática que viven ellas mediante procesos de prevención, sanción y erradicación de la VCM; sien embargo, al no mantener una visión de género pueden diluirse sus objetivos.

En este contexto se creo en Guatemala la Secretaría Presidencial de la mujer y la coordinadora nacional para la prevención de la violencia intrafamiliar, integral que coordina, asesora e impulsa políticas públicas encaminadas a la reducción de la violencia intrafamiliares y la violencia contra las mujeres.

En El Salvador se organizó el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer, ISDEMU, como instancia de parte de los compromisos adquiridos por los Gobernadores en la IV Conferencia Mundial Sobre las Mujeres con La Declaración de Beijing (ONU, 1995), la cual fue firmada por 189 países y, en la que se reconoció las voces de las mujeres del mundo entero -movimiento feminista y ONG’s- y tendiendo en cuenta la diversidad de las mujeres y sus papeles y circunstancias decidieron promover la igualdad, el desarrollo y la paz para todas las mujeres, en interés de toda la humanidad.

En nuestro de país se inicio este proceso, en atención a las demandas del movimiento de mujeres lideradas por el CEM-H y MDL, y los compromisos contraídos un internacional nivel, con la creación de la Oficina Nacional de la Mujer, institución que se fortaleció al ser convertida en el Instituto Nacional de la Mujer (INAM). El INAM es responsable de diseñar las políticas del Estado a través del Plan de Nacional de Igualdad de Oportunidades Para Las Mujeres.

A nivel regional se organizó el Consejo de ministras de la Mujer de Centroamérica (COMMCA), Que Desarrolla Acciones Importantes para promover la prevención, sanción y erradicación de la violencia sexual, cuentos como el Observatorio de Justicia y Género que cuenta con legislación comparativamente, jurisprudencia y doctrina referente al tema. Es destacable su estudio sobre la trata de personas y la muerte violenta de mujeres.

Sin embargo, si no Existe Una coordinación para interinstitucional una atención integral de la mujer víctima de violencia estas instancias no contribuyen un eliminar la VCM. Si los sistemas de administración de justicia no desarrollan otras iniciativas para garantizar a la víctimas de violencia servicios que le brinden una atención integrales que logren remediar los enormes problemas que enfrentan las mujeres e iniciar la ruta crítica a la hora de interponer una denuncia. A pesar de los acuerdos de cooperación con otros sectores como el salud, las mujeres no logran acceder a la justicia.

Todos éstos mecanismos tienen elementos comunes, particularmente en lo referente al abordaje especializado de la VCM, Delitos sexuales y violencia intrafamiliar, además de proponerse dar atención multidisciplinaria a la víctima: psicólogas /os, abogadas /os, trabajadoras / es sociales, y médicas / os, que interactúa antes, durante y después de la recepción de la denuncia. Pero si éstos funcionarios no asumen que toda VCM es originada en las condiciones de discriminación y subordinación de las mujeres en la sociedad patriarcal, éstos progresos relativos no detendrán la violencia en la que viven ellas.

En este contexto es necesario destacar algunos logros. Por ejemplo, en Guatemala se firmo un acuerdo interinstitucional de actuación que busca coordinar acciones entre el Ministerio de Salud Pública y asistencia social a través del personal de hospitales, del Ministerio Público, del Instituto Nacional de Ciencias Forenses y la Procuraduría de los Derechos Humanos, para que las víctimas de violencia reciban una atención apropiada en estas situaciónes, de tal manera que cada una de las instancias participantes jueguen el rol que les manda la ley y respeten los protocolos establecidos.

Iniciativas de ésta naturaleza también se han tomado en El Salvador, en donde los centros de atención a las víctimas de violencia sexual de como la misma policía nacional funcionan en cinco ciudades del país. La Corte Suprema participa en la Unidad de Atención a las Víctimas de Violencia Intrafamiliar, agresión sexual infantil maltrato y, junto con el Instituto de la Mujer, el Ministerio de Salud, Procuraduría General de la República, la Policía Nacional, la Fiscalía General de la República, y alcaldías Municipales.

En Honduras se creó el Observatorio de la Violencia adscrito al Instituto Universitario de Democracia, Paz y Seguridad, el cual sea debe facilitar la creación de políticas para contrarrestar la violencia en general, y en contra las mujeres en particular. La Policía Nacional y la Corte Suprema de Justicia tienen una Unidad de Género con la finalidad de transversalizar el tema de género en el sus respectivas Instancias.

Un paso Importante en el trato apropiado a las Mujeres Víctimas de Violencia es la creacion de los protocolos de atención, surgidos desde los poderes judiciales de algunos de los países de la región. Se trata de guías de actuación en los diferentes campos del quehacer de la administración de justicia que tienden a mejorar la atención de ellas. Éstos se basan en un marco ético y jurídico de derechos humanos, con énfasis en la VCM; también establecen directrices para que las víctimas tengan acceso a la justicia sin discriminación alguna. En Honduras, por ejemplo, la Fiscalía Especial de la Mujer utiliza una guía práctica para la atención de la víctima de delitos sexuales, de explotación sexual comercial y para su apropiada investigación. Éstos deben estar dirigidos a los equipos interdisciplinarios para el abordaje y valoración integral médico-legal de la víctima de violencia y reducir la re victimización de la persona víctima de violencia.

Insisto en señalar que mientras éstos protocolos no tengan una visión según la cual la visión consista en que la VCM es específica, la atención a las mujeres no será las adecuada desde una perspectiva de género que implique el cambio del lenguaje sexista hasta incorporar la perspectiva de género en las resoluciones judiciales (lo que no se nombra se invisibiliza). En esta materia no se ha avanzado lo suficiente en los países de la región.

A pesar de los progresos señalados, la falta de acceso a la justicia es uno de los problemas más notorios en nuestro de país, inequidad de género y, consecuentemente, debilita el sistema democrático. el acceso a la justicia por instancia de parte de las mujeres víctimas de violencia va más allá del camino a los tribunales. este se entiende como el derecho de las personas, distinción pecado de sexo, raza, identidad sexual, ideología política o creencias religiosas, un obtener una respuesta satisfactoria una sus necesidades jurídicas (Vélez, 2012).

El acceso a la justicia debe fundarse en principios diferentes y debe superar las meras formalidades procesales. Una buena gestión de la justicia es una necesidad para un apropiado funcionamiento de la democracia y de la convivencia. De hecho hoy se considera de trascendental importancia el que las/os operadoras/es de justicia se eduquen en derechos humanos a fin de alcanzar verdaderos progresos en esta materia.

El desconocimiento de los derechos humanos, la presencia de un una cultura de incumplimiento de las leyes y la debilidad de las instituciones del estado posibilitan el que la impunidad campee en nuestro país: el 97% de los femicidios se encuentran en la impunidad totales y el 70% de los casos de violencia contra las mujeres se encuentran sin solución.

Diversos estudios reflejan que en honduras, además de los casos de la violencia en el marco de la relación de pareja, se dan otros tipos de violencias que viven las mujeres por el hecho de ser mujeres y que tienen como base la estructura de dominación patriarcal.

Las intervenciones y acciones estatales para generar respuestas idóneas e integrales para garantizar a las mujeres una vida sin violencia hasta hoy han sido insuficientes. Todavía esta pendiente que en nuestros países se diseñe una política estatal integral con una visión acerca de las especificidades de este fenómeno que hoy en día se encuentra agravado por las tensiones que se producen en Centroamérica debido a la existencia de poderosos intereses económicos, políticos y culturales.

Asimismo, la globalización ha convertido a Centroamérica en un espacio económico y político sin identidad propia, tras décadas de infructuosas luchas de sus pueblos por construir naciones democráticas. Particularmente en honduras, tras el golpe de estado el tejido social, se fraccionó y hasta hoy día la sociedad hondureña se encuentra dividida.

Los Estados de la región se encuentran bajo la presión de un mundo globalizado en el que impera la mercantilización, en el que se convierten en productos para el intercambio objetos, información, servicios, relaciones, redes de apoyo social, servicios solidarios que han sido de uso colectivo y libre, se trata de relaciones de tal naturaleza que las mismas personas se convierten en objeto de cambio, en mercancías, particularmente las mujeres y las niñas.

En tanto los Estados no respalden con recursos públicos adecuados las políticas integrales para anular la VCM, las medidas se quedarán en buenos deseos. Las mujeres víctimas de violencia necesitan contar con un acceso oportuno a la justicia y las agresiones deben ser investigadas, sancionadas y reparadas.

Este esfuerzo, para que tenga éxito, debe estar acompañado de políticas públicas destinadas a cambiar las concepciones tradicionales del rol de las mujeres en la sociedad y cuestionar toda expresión de patrones socioculturales discriminatorios que impidan su acceso pleno a la justicia y que perpetúan la violencia contra las mujeres y, aún hoy, signan las actuaciones de los operadores de justicia.

Este tema en particular, es de suma importancia ya que las mujeres víctimas de violencia que después de superar sus propios traumas, deciden denunciar la violencia sufrida, debe enfrentarse a un sistema viciado por estereotipos y prejuicios que culpabilizan y la discriminan a ellas, además deben enfrentar una ruta crítica para denunciar las agresiones y, hoy aún, en casi todos los países del mundo, sin adherirse una justicia una adecuada y efectiva (CIDH, 2007) [19] .

En síntesis, los conflictos armados, la represión, el terrorismo de estado, el narcotráfico, la corrupción, el tráfico de influencias, la impunidad, los negocios ilícitos, han desatado la violencia contra las mujeres, y ha dejado un legado en Centroamérica que, lejos de disiparse una vez que se suscribieron los acuerdos y convenios internacionales ha aumentado de manera preocupante.

A continuación presento las biografías breves de dos mujeres cuyas vidas de han estado dedicadas al estudio y defensa de los derechos humanos de las mujeres hondureñas.

Mirta Kennedy

Mirta Margarita Kennedy Arbiza Nació el 31 de agosto de 1949, en su Casa, en la orilla oriental del Río Uruguay, en el departamento de Río Negro, en el Frigorífico Anglo, piedra angular de la vida económica y social de la ciudad de Fray Bentos , Uruguay. Esta ciudad tuvo una importante y larga vida productiva que se extendió desde 1924 a 1967.

Era inevitable que ahí surgiera un importante movimiento sindical, la lucha por mejorar las condiciones de trabajo de las/os trabajadoras/es de la industria, que no poseía leyes para normar la mano de obra de las mujeres ni de las y los menores. La ciudad tenia el ritmo del latido del corazón de sus trabajadoras y trabajadores.

Antes y después, la industria vinculada al procesamiento de la carne impacta la historia de la población locales, particularmente la industria frigorífica conocida como el Frigorífico Anglo, cuyo cierre definitivo en 1979, signó a la ciudad y sus habitantes, convirtiendo al pueblo en foco de la emigración más que de la inmigración (Campodónico, 2012) [20] . La historia particular, de su localidad también sello la vida y el carácter de Mirta.

Su Madre se llamo Francisca Margarita Arbiza Eguaburo. Su padre, Angus Kennedy Weyhmuller. Francisca fue maestra, Angus, jefe de la sala de maquinas de la Fábrica del Anglo. Mirta se casó siendo aún muy joven, tuvo dos hijos, Leonardo y Andrés Gilmet Kennedy [21]

Ella Estudio Trabajo Social. Tendría cerca de 36 años cuando llegó a Honduras para hacer un pos grado en la Maestría Latinoamericana de Trabajo Social, a mediados de la década del 80. En ese escenario surgió la idea de crear el CEM-H, Proyecto que ejecutó con una de sus grandes amigas, María Elena Méndez, proyecto que logró enraizarla una Honduras.

Mirta trajo consigo ideas revolucionarias, aunque aún no se había identificado con el feminismo, se adscribió a éste movimiento en Honduras, se acerco a las mujeres y una vez que encuentra ella en el feminismo una articulación política propia se convirtió en una de las mas importantes impulsoras del feminismo en honduras y de las alianzas regionales de este movimiento. [22] Su compromiso ha ido más allá, se ha transformado en la vocera del feminismo hondureño en el mundo.

Sin duda Mirta ha asumido a Honduras como su país. Lo extraordinario residen en que, aún entre nosotras, es difícil encontrar un grado de entrega a la construcción de un pensamiento feminista coherente acerca de las necesidades sociales para la creación de una Nación inclusiva, justa y libertaria, de la matria,    como es el caso de ella. Sin duda, esta mujer asombrosa, es esencialmente, una importante articuladora del Movimiento de Mujeres en Honduras.

No cabe duda que Mirta Kennedy ha sido clave en la conceptualización de la problemática que viven las mujeres en la región centroamericana. Se ha interesado desde siempre en el sistema económico que ha mantenido a las mujeres en la pobreza, es pionera en el estudio del trabajo de las mujeres en la maquila. En este contexto ha sostenido una rica colaboración intelectual con el economista holandés Wim Dierckxsens y la politóloga hondureña Breny Mendoza.

A través de su trabajo ha llamado la atención acerca de la grave situación por la que atraviesa Honduras de estos tiempos, nos ha permitido entender las causas de la pobreza y la violencia que afectan a las mujeres hondureñas. Ha hilvanado finamente la explicación de la causalidad de la fragmentación social, que signa un este país. Ha señalado los factores que le dan sustento al sistema inequitativo, ha pensado y descrito esa problemática con sensibilidad poco común en nuestro tiempo.

Mirta posee una mente política. Tras el golpe de Estado en el 2009, ella desarrolló análisis muy finos sobre las causas de éste fenómeno social. Ella Relaciona con maestría los distintos niveles de la realidad, lo económico, lo político y lo cultural. Recuerdo momentos en los que sus observaciones me hicieron pensar mejor acerca de los sucesos que han sacudido al país y que han engendrado este fenómeno social llamado Feministas en Resistencia. Gracias Mirta.

María Elena Méndez

Nació en Juticalpa, departamento de Olancho, el 25 de abril de 1950. A lo largo de su vida enfrentó barreras y obstáculos Que ella ha Logrado sortear para formarse académicamente y enfrentarse por más 33 años a las exigencias de una vida dedicada a la Investigación, la docencia y el activismo feminista (Vélez, 2010) [23] .

Por más de tres décadas he observado su vida, no ha sido difícil quererla y respetarla por sus actos, espejo vivo del saber estar. Aprendió a lidiar con la inveterada escasez de recursos institucionales para balancear las responsabilidades familiares con las profesionales. No está de mas dejar bien dicho que he sido testiga privilegiada del modo en que ella las ha encarado, cuando ese mundo universitario nuestro ha obstruido su labor para erradicar la inequidad en el ámbito de la academia ella supo reaccionar y enfrentar las condiciones desfavorables para el ejercicio de la profesión. Siglos de misoginia, sumados a éstos primeros cincuenta y pocos de mi amiga y los míos, no se borran fácilmente.

De ahí la excepcional fortaleza de María Elena, quien una sus 24 años egresa como licenciada en trabajo social, de la Universidad Nacional de Colombia en su sede de Manizales, en donde adquirió, además de conocimientos, principios. En ella se forjaron tempranamente los que serían los fundamentos de su praxis, en nombre de los cuales no ha claudicado ni un solo día de su vida: el respeto a las funciones públicas de la universidad, impulsando toda acción que articule la docencia con la investigación y la extensión (o, Cómo se dice hoy, de Vínculo con la sociedad), con las causas populares y de las mujeres.

Su empeño por adquirir conocimientos que le permitieran discernir sobre su materia y profundizar en la comprensión de la problemática de la mujer la llevo un estudiar más y mejor. Hizo su Maestría de Trabajo Social en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y dos diplomados en políticas públicas con perspectiva de género, uno de ellos cursado en el Instituto Mora de México y el otro en UNITEC dirigido por FLACSO, Argentina.

Desde sus cátedras en la Facultad de Ciencias Sociales ha fomentado la visión científica feminista, ha refrendado convocatorias para el trabajo académico de docentes investigadoras/es y ha generado el interés por la investigación de la problemática de la mujer en cada una/o de sus estudiantas/es. Más que méritos suficientes para que hoy María Elena sea reconocida como figura ejemplar en nuestros afanes por dignificar la academia y la investigación en la UNAH. Dicho esto con todo mi cariño pero también con toda la admiración que le profeso.

Siendo Vice-Directora del CUEG pugnó por optimizar el proceso de evaluaciones de los docentes, un desafío arduo y que aún requiere del compromiso personal y profesional de los docentes mismos para abrir puertas, grandes y anchas, por donde tenemos que entrar por igual mujeres y hombres al mundo del conocimiento.

En este mismo contexto, la obra de María Elena como miembra del Consejo Local de Carrera Docente siempre se encaminó a poner sobre el escenario la necesidad de que la UNAH mejore los procesos de contratación, nombramiento por y re clasificación. También ha sido una voz crítica en el seno del Consejo Universitario mismo como representante del Claustro de Profesores, tanto del CUEG como de la Facultad de Ciencias Sociales, espacio desde el cual ha llamado la atención valientemente sobre las arbitrariedades y la corrupción imperante en la institución.

Cabe también resaltar su papel en la fundación del CEM-H, entidad desde la cual ha promovido la búsqueda de soluciones a la problemática que viven hoy en día las mujeres.

Observaciones Finales

La tarea enorme de defensa los Derechos Humanos de la Mujeres y estudiar sus condiciones de vida comenzó con un grupo de estudio feminista que Mirta y María Elena impulsaron. Más tarde, con la realización de uno de los primeros talleres sobre mujeres rurales nació el proyecto de gestionar la creación de asas instituciones. Así Nació el CEM-H.

Citas

[1]            Fisas Armengol, Vicenç (1999) El sexo de la Violencia:. Género y Cultura de la Violencia España, Icaria Editorial

Visitado en Línea el 20 de julio de 2012

06http://books.google.hn/books?id=9BkbLa5WJh8C&pg=PA97&lpg=PA97&dq=virginia+woolf+una+habitaci%C3%B3n+propia&source=bl&ots=80AZTBcvtV&sig=gDa5dQv-J72PYZ80HkhM9Y0-I4A&hl=es&sa=X&ei=4ZgRUIeLA4KM6QGRr4H4Cg&sqi=2&ved=0CEcQ6AEwBQ#v=onepage&q=virginia%20woolf%20una%20habitaci%C3%B3n%20propia&f=false

[2]        Bel Bravo, María Antonia. (1998) La Mujer en la Historia de Madrid, Ediciones
Encuentro.
Revisado el 15 de julio Se Puede ver
[3]          Rodríguez, Sáenz Eugenia (2000) Entre silencios y voces: Género e historia en América Central, 1750-1990. Costa Rica, Editoria de la Universidad de Costa Rica

Se Puede ver en: http://books.google.hn/books?id=1vKu_QNQh04C&pg=PA175&dq=investigacion+acerca+de+la+historia+de+la+opresi%C3%B3n+de+la+mujer&hl=es&sa=X&ei=zvJyT4KvMca0gwfUt_RG&ved=0CDAQ6AEwAA#v=onepage&q=investigacion%20acerca%20de%20la%20historia%20de%20la%20opresi%C3%B3&f=false

Revisado el 15 de julio de 2012

[4] Kaufman, Michael (1997) Los hombres, el feminismo y las Experiencias contradictorias Entre Los Hombres. Londres, Libros ZED

[5]        Lamas, Marta La antropología feminista y la categoría género

Consultado en línea ahora el 17 de febrero de 2012, http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/nuant/cont/30/cnt/cnt9.pdf

[6]          Lagarde, Marcela. IDENTIDAD DE GÉNERO Y DERECHOS HUMANOS

Revisado en línea ahora, el 12 de julio de 2012 http://200.4.48.30/SeminarioCETis/Documentos/Doc_basicos/5_biblioteca_virtual/3_d_h_mujeres/24.pdf

[7]      Hernández García, Yuliuva. Acerca del Género Como categoría analítica . Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.
Revisado en línea ahora el 17 de febrero de 2012 http://www.ucm.es/info/nomadas/13/yhgarcia.pdf

[8]            Ibidem

[9]              Scott, Joan Wallach (2008) Género en Historia. DF, México, Editorial Fondo de Cultura Económica.

[10]            Carcedo, Ana (Compiladora) (2010). No olvidamos ni Aceptamos: femicidos en Centroamérica. 2000-2006

[11] Villars, Rina (2001) Para la casa Más Que para el Mundo: sufragismo y Feminismo en
. la Historia de Honduras
 en Tegucigalpa, Honduras, Guaymuras editoriales

[12] Vélez, Anarella (2010), Breve Relación Histórica del feminismo en Honduras.

Revisado en línea ahora el 2 de agosto de 2010: http://estudiosdelamujer.wordpress.com/2010/03/01/breve-relacion-historica-del-feminismo-en-honduras/

[13]        Lagarde Marcela, Identidad Femenina

Consultada en línea ahora el 17 de febrero de 2012

http://incidejoven.org/wp-content/uploads/2010/08/Identidad-femenina.pdf

[14]          Idem.

[15]        Jorge Alonso (2005) Marcela Lagarde: Una feminista contra el feminicidio

http://www.envio.org.ni/articulo/2888

consultado en línea ahora el 17 de febrero de 2012

[16]          Vélez, Anarella (2012). Ley Prevenir para, sancionar y erradicar el femicidio. Se Puede ver en línea ahora: estudiosdelamujer.wordpress.com

[17] CEM-H Centro de Estudios de la Mujer, Honduras

[18]          Limone Reina, Flavia A. Una Aproximación TEÓRICA a la Comprensión del machismo http://www.sexoygenero.org/malagamachismo.htm

Consultado el 15 de julio de 2012

Consultado el 17 de febrero de 2012

[19]          CIDH, Acceso a para la Justicia Mujeres Víctimas de Violencia en las Américas,
OEA. Se Puede ver en línea ahora: http://www.cidh.org/women/acceso07/indiceacceso.htm

Revisado el 16 de julio de 2012

[20]            Campodónico, Gabriela (2000) “El Frigorífico Anglo: Memoria urbana y memoria social, en Fray Bentos”

visitado en Línea el 20 de julio de 2012:

http://www.unesco.org.uy/shs/fileadmin/templates/shs/archivos/anuario2000/7-campodonico.pdf

[21]         Información proporcionada Por Monserrat Kennedy, la nieta de Mirta through Skype el 21 de julio de 2012

[22]          Información proporcionada Por Breny Mendoza, en entrevista abierta, Realizada en la ciudad de Tegucigalpa el 2 de agosto de 2012.

[23]            Vélez, Anarella (2011) María Elena Méndez Ordóñez, vida de una mujer del siglo XXI.

Visitado en Línea el 20 de julio de 2012: http://estudiosdelamujer.wordpress.com/maria-elena-mendez-ordonez-vida-de-una-mujer-del-siglo-xxi/

1 comentario

  1. Delmer reyes said,

    La arqueología, la diplomática, la epigrafía, la genealogía, la heráldica, la numismática, la paleografía,la sigilografía,la lógica, matemáticas, ciencias naturales, como la astronomía, la biología, la física, la química y la geología

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