RIGOBERTO PAREDES

marzo 12, 2015 at 12:50 pm (Uncategorized)

Rigoberto, Roberto Sosa, Roberto Castillo y Hernan Antonio Bermúdez

Rigoberto Paredes, Roberto Castillo y Hernán Antonio Bermúdez, co fundadores de Editorial Guaymuras, fueron visitados por Roberto Sosa, 1981.

rigoberto, 1987

En el antiguo local de Café Paradiso, 1987, Ave. Miguel Barahona, Entre 12 y trece calles, tras la inauguración de éste emblemático espacio de la cultura y usted hacen buena compañía… con sus amigos de toda la vida….

Rigoberto Paredes (Trinidad, Santa Bárbara,  Honduras, 26 de abril de 1948 – Tegucigalpa, Honduras, 9 de marzo de 2015). Hijo de Mercedes Fernández Fajardo y Antonio Paredes Regalado. Contrajo matrimonio con la historiadora hondureña Anarella Vélez Osejo el 12 de diciembre de  1986, con quien procreó dos hijos: Rigoberto Andrés y Fernando Antonio Paredes Vélez. 

Su educación se inició en Trinidad,  Santa Bárbara. Se traslada a Tegucigalpa en 1966 para realizar estudios en letras en la Escuela Superior del Profesorado. Entre 1972 y 1977 efectúa  estudios de literatura y filosofía en la Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia. Entre 1982 y 1986, durante su exilio en España, hizo estudios de doctorado en la Universidad Central de Barcelona.

El poeta, ensayista y editor Rigoberto Paredes es  una de las voces más representativas de la poesía escrita en Honduras a partir de la segunda mitad del siglo XX.  Perteneció a los grupos literarios: Tauanka de Tegucigalpa y Punto Rojo de Colombia. El tesonero trabajo de Paredes  es reconocido en su país, en donde fue galardonado con el premio   It-zamná de Literatura, otorgado en 1983 por la escuela Nacional de Bellas Artes  y el Premio Nacional de Literatura Juan Ramón Molina (2006). Finalista en los Certámenes internacionales de poesía de Casa de Las Américas (Cuba), EDUCA (Centroamérica) y Plural (México). 

Ha sido co fundador de los  proyectos editoriales: Editorial Guaymuras, Editores Unidos y Ediciones Librería Paradiso, así como de las revistas Alcaraván, Paradiso,  Imaginaria y Galatea . Cofundador de la Carrera de Letras de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

Obras publicadas: En el Lugar de los hechos (1974); Las cosas por su nombre (1978); Materia prima (1987)Fuego lento (1989)La estación perdida (2002); Obra y Gracia (2006); Segunda Mano (2011),  Lengua Adversa (2012),  Partituras para cello y caramba (2013), Irreverencias y Reverencias (2014).  Es coautor, junto con Roberto Armijo, de la antología Poesía contemporánea de Centroamérica, publicada en Barcelona. 

Leal a su compromiso con la poesía, partició en recitales personales y colectivos, organizados, muchos de ellos, en el contexto de festivales, en Honduras, Madrid, Francias,  Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Estados Unido de América, México, Colombia, Argentina, Chile, y  otros países del mundo.

Paredes estableció,  desde muy, relaciones entrañables con los poetas de la región centroamericana, particularmente con Roberto Armijo, como lo muestra su estancia en París en 1980, durante la cual prepararon la Antología de Poesía Contemporánea de Centroamérica.

La extensa creación de Paredes transita por temas, metáforas y ritmos que muestran su profunda identidad con la tradición poética de América Latina. El eje semántico que domina su poesí es la ironía. Ironiza el amor, la muerte, el desamor, la soledad y la poesía misma.

Irreverencias y Reverencias confirma a Rigoberto Paredes como la primera figura de la escena literaria hondureña pos moderna, poesía que tiene el efecto conmovedor de una marejada en proceloso mar. Poesía de ruptura con la retórica que nos aleja de la substancia y de la verdad, poesía que expresa su lealtad con la vida.

Su obra ha sido parcialmente traducida al inglés, francés, italiano y portugués.

Con el poemario  IRREVERENCIAS Y REVERENCIAS Rigoberto Paredes alcanza cuatro décadas de trabajo literario, serio y creativo, lapso en las que recoge la herencia de sus antecesores y logra una voz de extraordinaria factura, y nos encara con el escritor que ejerció permanentemente el oficio de poeta, cuyas imágenes de la vida, del amor, del dolor, de la poesía misma. están tomadas de la realidad y la literatura, en una relación esencial, vital, en la que resignifica la experiencia. 

CONJURO

 

Poesía,

no me dejes decir

lo que después yo tenga

que borrar, arrepentido.

Que nunca ponga en boca

de metal indeleble

lo que el más leve viento

dispersar podría a ras de página.

Que pueda yo nombrarte

sin esa amarga tinta del remordimiento,

dura, vieja condena de poetas penantes.

Y hazme reír, poesía, de mi mismo y de ti,

de todo cuanto luzca recato y compostura.

Sálvame de las frentes lustrosas y altaneras,

y descreído vuélveme

del que a tu puerta toca

desesperadamente,  lunático de sí, poesía,

candorosa  divisa de los faltos de ti.

Canta, poesía,  canta, en mi pecho grita

y por tu gracia vuélvase mi verbo

invicto puño y letra invicta ante el espanto;

no aullante, no inocente, nunca en fuga.

En tu nombre, poesía,

has de verme resistir por la herida.

El poeta Rigoberto Paredes nos ha legado dos poemarios inéditos Nada que valga pena  y Obra Póstuma

De Nada que Valga la pena:

MUDANZAS

Qué se pierde cuando pierdes el tren

que tanto esperaste

en la estación equivocada.

Si acaso, ese ramo de lilas que llevabas

a la tumba de tu madre.

Mañana será otra lila, bella durmiente,

la que habrás de lucir en tu chalina roja.

Y temprano vendré a despertarte

para juntos cortar florecillas de abril.

Hace tiempo lloraste por un muerto

y no olvido esa vez.

¿Quién se muere cuando uno muere?

Mejor canta, señora, canta,

yo alumbraré tu voz con mi sonaja maya.

Ahora que no ves, que duermes día y noche

y no hablas, no oyes,

conmigo, madre mía, escucha,

el silencio escucha y su música insepulta.

Y cante yo, te cante tu ángel

de Jericó, la cananea.

RISAS

Por objeto de risa te tomaron

sin saber vos por qué

y en tus narices burla y agravio

repartían los pendejos

mientras te señalaban como a bicho insano.

Y de tal manera se doblaban,

las manos tamboreando en sus barrigas

como orangutanes en celo,

que de bruces caían sin cesar de reir.

Distinguida es la risa en boca de algún loco

prestigiosa se vuelve, sin par

cuando razón nos da de vivir como nos dé la gana.

Qué diera el triste

por salvar esa caída a carcajadas.

Y el condenado a muerte

en quién hallar podría una sonrisa en fuga

como la del diablillo Achís

bajo el ojo en volandas del cabalista Bâhr.

Risas hay muchas,

unas de buena y otras de mala leche,

la del tonto, la del clown, la del loco

la risa del dormido y la del trasnochado.

Muchas, muchas,

pero ninguna

como la risa chillona de una calavera.

PEOR QUE TODOS

 Yo traicioné ese sacro lugar que me fuera fijado,

pero gané, yo el peor de todos,

yo, vencedor de tirios y troyanos

que juntaron poder y maledicencia en contra mía.

Impío fui esas veces como los dioses del mal

y di a beber pócimas letales al sediento

y sobras de vieja hiena a quien pedía bocado.

Cobardes todos, que puertas al campo levantaron

para dejarme a solas, a mí solo, ciego de amor,

vuelto un demente

abandonado en las orillas del río de Heráclito.

Lejos, apartado ahora de ese tiempo de matanzas,

veo empozada la sangre en los ojos de mis muertos

y crece mi dolor, crece por ellos.

¿Quién, por qué querrían ser

peor que yo,

el infame, el maligno, el peor que todos?

 

EL AMIGO POETA

El amigo poeta

llegó a Paradiso a preguntar por mí.

Me dejó en buenas manos

un ramo de sus versos

frescos y olorosos a ese mar donde vive;

destellos de ira eran con nombres y apellidos

de este país confuso, ambiguo hasta en sus alcobas.

Viaje de ida y vuelta el mismo día

fue como siempre el suyo

y manera no hay de apartarlo más tiempo

del ojo al Cristo de Zoila.

Quien no lo vio esa vez

no lo verá por largos meses,

porque el amigo poeta

cuida de pacientes y sirenas, seres muy dados

a morirse de amor en las madrugadas.

Yo fui a verlo un domingo

a bordo de un tractor del poeta Quesada

y allí estaba el nacido en Coyoles Central,

cantando, a voz en cuello, Oh sole mío

bajo aquel solazo de abril

que hacía reverberar la piel de las ceibeñas.

Tiempo sin vernos, años, lo suficiente, digo,

para que la amistad se vuelva

llama imborrable, prendida en la memoria.

Tras el sentido fallecimiento de Rigoberto Paredes, quien fue velado en la Funeraria San Miguel Arcángel de la Alameda,  el poeta Rolando Kattan nos hizo llegar sus poema en prosa inspirado por la pérdida de su amigo, el cual fue leído frente al féretro del poeta por Lorenza Durón, sobrina querida del poeta:

¿Por qué no murió un astro?

Rolando Kattan

El pasado trece de febrero, en Café Paradiso, el poeta Rigoberto Paredes presentaba su último poemario: “Irreverencias y reverencias” supe del poeta, que este libro era uno de los tres libros de poesía inéditos, y que los otros dos los titularía: “Nada que valga pena” y “Obra Póstuma” (riéndose, me decía: “Obra Póstuma” es un título para muertos, pero yo lo quiero titular así.

Hoy, unos días después de ese encuentro y de luchar una semana, tan ardua y tan larga, como la primera del Génesis, Rigoberto expiró. Y por él, de quien aprendí a rezar con los poemas, ¡Dios!: ¿Por qué no murió un astro?como lo escribió Molina, es porque acaso, como lo reveló Vallejo ¡tú no tienes Marías que se van!

La causa de su muerte, la misma de los santos, sentarse a conversar en el monte, y como un río interminable, conversar, sí, conversar a corriente tendida, nadie había leído tanta poesía en este país y si me equivoco (que no creo), nadie tan memorioso como él, y si me equivoco (que no lo creo), nadie tan generoso, nadie más hizo de su sabiduría un árbol de frutas, ramificado siempre a la casa vecina.

Publicó la mitad de su obra en los últimos diez años, estaba tan lleno de poesía, de vida. Ignoro (porque me duele decir “sé”) que Honduras no sabe cuánto ha perdido. Hoy no ha muerto un poeta consagrado, sentado en sus laureles, no, murió nuestro poeta y murió escribiendo. El discurso no es ese, “que nos quedan sus libros” no, perdimos al poeta, y nuestro futuro queda maltrecho, siempre maltrecho, lo que no dijo Molina, lo que no dijo Domínguez, lo que no dijo Merren, lo que no dijo Bulnes, lo que ya no dijo Rigoberto, no lo dirá nadie y lo necesitábamos.

Rigoberto 1991Durante la reapertura de la Librería y Galería de Arte Paradiso, en 1991

2014-09-06 12.47.12

Durante la visita a la tumba de Francisco Morazán en San Salvador, El Salvador, Con los poetas Roberto Arizmendi (México), 2014

rigoberto paredes 1

Con Rubén Izaguirre, en su programa de televisión, 2011

Rigoberto y Alejandra

Rigoberto Paredes con la escritora Alejandra Munguía, 2014

Rigoberto y Venus IxchelRigoberto Paredes con la poeta Venus Ixchel Mejía.

Rigoberto, Edgar, Fanny, Anarella

Rigoberto Paredes, con las/os historiadoras/es Edgar Soriano, Anarella Vélez Osejo, Jorge Amaya y Fanny Durón.

Xiomara Castro en el sepelio del Poeta Rigoberto Paredes

Xiomara Castro Sarmiento de Zelaya realiza la lectura y entrega el acuerdo de duelo de LIBRE durante el funeral del poeta Rigoberto Paredes.

Rigoberto Paredes

La Librería Universitaria convoca a un homenaje al Poeta Rigoberto Paredes, 12 de marzo de 2015.

A continuación agrego a ésta los acuerdos de duelo emitidos, leídos y entregados a la familia Paredes Vélez.

1. Palabras del poeta Galel Cárdenas, en nombre de la Unión de Escritores y Artistas de Honduras durante las exequias dedicadas a Rigoberto Paredes.

2. Palabras y lectura del Acuerdo de Duelo de la Asociación Nacional de Escritoras de Honduras, ANDEH,  pronunciadas por la poeta  y cantautora, Secretaria de la ANDEH, Venus Ixchel Mejía.

3. Palabras pronunciadas por Doña Xiomara Castro de Zelaya, candidata a la Presidencia de Honduras por LIBRE,  y lectura del Acuerdo de duelo del Partido Libertad y Refundación LIBRE.

4. El Acuerdo de Duelo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras fue leído por la Magnífica Rectora por Ley, Dra. Rutilia Calderón durante el homenaje organizado por la UNAH en honor del escritor, aquí debemos agradecer la iniciativa del historiador hondureño Rolando Sierra y el Poeta Galel Cárdenas.

5. El Acuerdo de Duelo de la Junta Directiva del Claustro de Profesores de Historia fue leído por el Historiador Edgar Soriano durante las exequias.

6. El Acuerdo de Duelo de la Facultad de Humanidades y Artes fue leído en la UNAH por su Decana, Arq. Rosamalia Ordóñez

7. El Acuerdo de Duelo de la Cátedra de Estudios de la Mujer fue leído por su Coordinadora, Socióloga Dora Castillo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Permalink 4 comentarios

Los acervos documentales y la investigación: www.cdmujeres.net

marzo 7, 2015 at 6:47 pm (Uncategorized)

Anarella Vélez Osejo

 

Hasta ahora han sido básicamente las feministas quienes, a partir de la lectura de La Habitación Propia de Virginia Wolff y el Segundo Sexo de Simone de Beauvoir, comenzaron a construir la memoria feminista y a abordar la problemática de las mujeres aislándola de la situación de los hombres, con el respectivo trabajo conceptual que explica la compleja situación de las mujeres, trabajo que ha sido sistemático en las más recientes décadas.

Yo comparto la opinión acerca de que casi ningún suceso ha quedado sin ser registrado sobre papel o cualquier otro soporte documental, en donde quedan acopiadas las distintas efemérides que conforman la vida cotidiana. La actividad de Historiar no puede divorciarse de este principio, la investigación científica es la productora y la consumidora más importante de información.

En ese contexto, simultáneamente, es fundamental productora de documentación, por ello no puede realizarse ninguna labor que implique el desarrollo científico sin recurrir a las fuentes necesarias, debidamente atesoradas en las instituciones dedicadas a ello. Sin la existencia de los espacios creados para la conservación –temporal o definitivamente– de esa documentación, las investigadoras habríamos perdido nuestro más importante insumo para historiar y para garantizar el progreso de la ciencia y de la cultura.

Es por ello que los organismos responsables de la creación y fortalecimiento de aquellos espacios que conservan el patrimonio documental destacan por su participación en el proceso de la producción de conocimiento científico. Esto es todavía más importante cuando se trata de la cultura producida por las mujeres.

Aquí cabe preguntarse ¿cómo abordar el problema de la intervención de las mujeres en el proceso de creación cultural y en los procesos sociales? En la medida que se han ido creando los acervos documentales, en tanto que constituyen el soporte de las actividades de las mujeres, se ido profundizando en las respuestas a las típicas preguntas que nos hemos venido haciendo a partir del siglo XX. Cuestionamientos que hemos ido desglosando en otras interrogantes más: ¿cuáles han sido las aportaciones femeninas a la cultura? ¿por qué han sido escasas?

También seguimos preguntándonos  ¿la producción cultural de las mujeres y su participación social tiene algo de específico que las distinga de las masculinas? Sabemos que solo podemos llegar a conclusiones autónomas recurriendo a nuestras propias rutas e ideas, concebir nuestra labor particular para llegar a lo más hondo y fundamental que explique la participación de ellas en la cultura. Para ello hemos construido nuestra propia teoría de los valores sociales, hemos descrito nuestro espíritu para luego describir y comprender nuestra cultura.

Sin duda alguna, el proceso de apropiación de los valores femeninos, con su existencia propia y con su independencia de la sujet@,  se iniciado y  no hay vuelta atrás.

Además, ahora sabemos que tanto la producción de la cultura como sus registros han sido androcéntricos: el pensamiento dominante en nuestra cultura niega a las mujeres y eso tiene consecuencias en todo el ámbito cultural, tanto en la producción misma de cultura como en el conocimiento de la misma. La exclusión de la participación de las mujeres en el ámbito publico explica el predominio masculino en ese espacio.

El poco reconocimiento de la presencia de las mujeres en las luchas sociales, en las ciencias sociales, las humanidades, las artes y las letras también nos ayuda a comprender por qué para las mujeres éstos han sido medios secundarios para lograr la trascendencia espiritual, pues sobre todo se las ha educado para alcanzar esa trascendencia a través de la maternidad y el matrimonio, y éstas se han convertido en una vía construida para que sea el privilegio propiamente femenino.

De ahí, que uno de los problemas que debemos enfrentar las investigadoras feministas sea la relativa y casi inexistente fondo documental especializado, ya que se ignora dónde se conservan y cómo están organizados. Por eso es tan urgente confeccionar un mapa que permita ubicar y cuantificar la documentación existente, y que el mismo consigne la existencia de fondos archivísticos o colecciones documentales especializados, su ubicación, su contenido, su respectiva cronología, el volumen.

También se deben organizar de acuerdo a los distintos soportes de información, lo que implica la elaboración de índices documentales con la información desagregada de la participación de las mujeres en los procesos sociales y culturales. Sólo de esta manera podrá garantizarse la conservación del patrimonio documental necesario para la producción de conocimiento acerca de su participación en esos procesos. Por otra parte es importante proporcionar nombre a los fondos y ejecutar el proceso técnico necesario para establecer el estado de conservación de los mencionados documentos y desarrollar políticas que permitan superar el estado de los estudios desde las individualidades.

También es esencial combinar las técnicas tradicionales de recuperación documental con las tecnologías más recientes como las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones TIC, Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento Las Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación TEP. Crear las condiciones para consolidar la memoria feminista de las mujeres a fin de que la dialéctica de la acción y el pensamiento comprometidos con la búsqueda crítica de respuestas a las preguntas antes mencionadas.

Todos estos son motivos para considerar que la documentación se vuelve urgente, no debemos olvidar que es imposible realizar investigación feminista si no se cuenta con estos acervos debidamente organizados y puestos en condiciones para estudiarlos. Esa es nuestra manera de favorecer el cambio social, económico, político y cultural, condición ineludible para la progresión del pensamiento crítico feminista.

Sin embargo, para nosotras, investigadoras y feministas, es de suma importancia la creación y mantenimiento de Centros de Documentación con visión feminista, pues de esa manera se crea la oportunidad real de acceder a la información necesaria para construir una nueva narrativa historiográfica en la que no se invicibilice a la mitad de la población del universo. La existencia de los CD también son imprescindibles para poner en ejercicio el importante derecho humano a la información. Por ello agradecemos a Eva Urbina, al CDM y al CEM-H por este maravilloso esfuerzo llamado http://cdmujeres.net/

Permalink 5 comentarios