FRANCISCO MORAZÁN

abril 11, 2019 at 8:58 pm (Uncategorized)

Josefa Lastiri y Francisco Morazán por Rigoberto Andrés Paredes Vélez

 

 

FRANCISCO MORAZÁN

Anarella Vélez

_________________________________________________________________

 

A la gente joven de mi matria

 

“Me llama la atención el hecho de que en nuestra sociedad el arte se haya convertido en algo que atañe a los objetos y no a la vida ni a los individuos. ¿Por qué una determinada lámpara o una casa pueden ser obras de arte y no puede serlo mi vida?”

Michel Foucault

 

Las figuras de la Historia Contemporánea de Centro América más gloriosas y poéticas, por su rebeldía simbolizada en la espada alzada contra el opresor son, sin duda alguna, las de Francisco Morazán y Josefa Lastiri, su compañera y esposa. Cuando conocí sus vidas las pensé como si se tratara, ni más ni menos,  de una obra de arte,  con la forma de un árbol que emite luz propia, que nos ilumina, nos abriga y nos da sombra, todo a la vez.

Francisco Morazán nació en las yermas tierras de Honduras el 3 de octubre de 1792, en la Villa de San Miguel de Tegucigalpa. Su vida está signada por el profuso entretejido histórico de su tiempo, en su existencia se enlazan las historias del mundo, de Latinoamérica y de la misma Honduras.

Morazán no pudo realizar estudios formales pues en la menesterosa villa de Tegucigalpa apenas se podía tomar las clases de Religión, Ciencia, Moral y Gramática Latina en el Convento de San Francisco. Ahí adquirió estos conocimientos aquel el niño extraordinario, y fueron suficientes para que en él anidara la sed de comprensión, la elemental educación que recibió fue el motor con el cual aprendió a medir, equilibrar y a llevar a la practica sus ideas.

Francisco fue un ambicioso y paciente lector,  su temprano aprendizaje del francés le permitió conocer por propio esfuerzo el pensamiento revolucionario ilustrado de la modernidad, abrevó sabiduría en la biblioteca de Dionisio de Herrera. Leyó apasionadamente a Rousseau, Voltaire, Montesquieu y los escritos militares de Napoleón. Estas lecturas le dotaron de una sólida cultura política y un amplio conocimiento de la Revolución Francesa, bases consistentes para transformarse en un férreo anticolonialista y en el faro que ha alumbrado nuestra historia.

Visionario político, extraordinario militar, brillante orador, Morazán hizo de la disciplina personal –con la que creció—un instrumento para forjar el temple que le condujo a dominar el panorama político y militar de la región por más de un decenio y le confirmó en el General demócrata y republicano que fue. Su pensamiento, coherente con sus acciones, le enfrentó con los sectores conservadores, quienes no abandonan el proyecto de volver a ser colonia de la monarquía española. Incansable, batalló fervientemente en contra de todo intento de volver a ser un estado dependiente de ninguna potencia extranjera. A la par se ganó el respeto, el aprecio, el reconocimiento y el apoyo de los sectores republicanos de la América Central. Combatió, a lo largo de su existencia, por mantener las provincias unidas de Centroamérica, sostuvo el proyecto de la República Federal de Centroamérica a pesar de las fuerzas más oscuras de su tiempo.

Amalgama de valentía y lucidez, Morazán inicia su carrera militar con la defensa de la ciudad de Comayagua en 1827 y La batalla de la Trinidad, 11 de noviembre de ese mismo año.  Irrumpe en el escenario político militar, derrota a los perros guardianes de la permanencia del pasado liderados por Manuel José Arce y desde entonces hasta el día de su sacrificio heroico, defiende con pasión el proyecto de unidad centroamericana. Por ello su nombre figura al lado de quienes forjaron las patrias-matrias libres de Nuestra América y asegura un lugar en nuestra historia  como par de José Martí, Simón Bolívar, Manuelita Sáenz y Dolores Bedoya de Molina.

Urge rescatar su nombre centelleante, asumir como ejemplo la memorable vida de Morazán, sentirlo como nuestro sagrado árbol de’ Ceiba, posesionarse de su vida-poema como un rayo de luz, revulsivo para vivificar nuestra historia contra el invasor e incitar a la lucha contra toda opresión y toda tiranía que profane la libertad de Nuestra América, de Nuestra Honduras.

 

 

Para Morazán

 

          bájate
descabalga esas alturas
dale historia y quehaceres a tu espada.

           Rigoberto Paredes

 

tu espada

latido del bosque

para armar

nuestras certezas

valles montañas cabalgas

a tu lado

Huitzilopochtli

el águila y Josefa

medida de tu vida son

y es verdad

cimentaste

nuestro camino hacia el futuro

patria-matria benigna

para anular opresiones

y obedecer para siempre

al dulce deseo

de libertad

ejemplar

nos legaste los hilos de la historia

Si avanzo sígueme,

si me detengo empújame,

si retrocedo mátame

el cascabel de tu voz

golpea las puertas de esta ciudad

tu rostro espiga dorada

tu sonrisa lluvia de agosto

tu mirada fuego invernal

tu espada

latido en los bosques

entre nosotros está.

1 comentario

  1. fernando cabrera espinoza said,

    Muy interesante..Viva Francisco Morazán

    ________________________________

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: