Las mujeres y la insurrección en el siglo XXI

junio 12, 2019 at 12:58 am (Uncategorized)

 

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Anarella Vélez

 

 

 

Mi propósito con este breve análisis es el de contribuir a la reflexión acerca del planteamiento insurreccional en la Honduras del siglo XXI y cómo ésta nos toca a las mujeres; ver el contexto local y la geopolítica internacional con perspectiva feminista. Dada la crisis socioeconómica que vive Honduras urge hacernos algunas preguntas y observaciones. Considero que, en el Partido Libre y su inserción en la lucha liderada por la Plataforma de Defensa de la Salud y la EducaciónPúblicas, debemos construir las propuestas para que la conflictividad nos permita transitar de la lucha individual a la lucha colectiva y así enfrentar en mejores condiciones el Poder que nos oprime.

 

Ser militante de libre es ser insurreccionalista, aunque no todas y todos vivimos los mismos niveles de insurrección. Estamos en insurrección ante la corrupción, estamos en insurrección ante el empobrecimiento de nuestra gente, estamos en insurrección ante la destrucción de nuestro sistema público de salud, estamos en insurrección ante la destrucción de nuestro sistema público de educación. Para ello nos organizamos.

 

Este es el momento de plantearnos qué hacemos para construir una sociedad en la que se anulen las desigualdades y la profundización de la pobreza gracias a la privatización de los servicios públicos. Particularmente a las mujeres nos toca las más profundas fibras de nuestro ser el no tener respuestas del Estado para contar con las condiciones necesarias que permitan cuidar a nuestra gens. El Estado no construye los ambientes propicios para que nuestros hijos crezcan en una sociedad segura, no encontramos condiciones para que nuestras madres y padres tengan una vejez digna, una sociedad en la que nuestros jóvenes no migren, no sean asesinados. Debemos empeñarnos en construir una sociedad en la que estos males desparezcan.

 

Se ha querido desvirtuar, con argumentos reduccionistas y destructivos, la propuesta de Libre. Debemos afianzar la confianza en que nuestra organización nos conduce sabiamente hacia la transformación de esta sociedad que hasta hoy está signada por los peores males de nuestro tiempo. Ahora más que nunca debemos tener respuestas acerca de cómo desafiaremos los retos de la construcción de una sociedad en la que mujeres y hombres participen en igualdad de condiciones en los cambios urgentes de nuestro tiempo.

 

Desde Libre debemos tener certezas acerca de cómo afrontar las perversas practicas del gobierno que busca incriminar a nuestras y nuestros jóvenes para dar fundamento a la represión en respuesta a la imagen que ya han construido de nuestras y nuestros jóvenes organizados. Promovemos las manifestaciones en contra de todo tipo de privatización de los bienes y servicios públicos por que nos empobrece y precariza nuestras vidas.

 

Nosotras entendemos que no beneficia a nuestro pueblo la relación actual con los Estados Unidos pues el gobierno de Trump ha instrumentalizado a Honduras para mantener una política agresiva en contra de otros pueblos hermanos de Nuestra América y para ello ha contribuido a establecer un narco estado en Honduras. Este país es en la actualidad uno de sus clientes más importante en la compra de armas al imperio. Deseamos un gobierno que edifique la paz e invierta más en salud y educación.

 

La imagen que han creado de nuestra organización y de las y los miembros de La Plataforma y Libre es reduccionista –a propósito—, busca esconder el análisis y la lucha de las mujeres y hombres de nuestras organizaciones. Niegan nuestras propuestas por que ponen en riesgo el proceso de profundización del neoliberalismo con una de sus más nefastas consecuencias: la precarización de la vida de las y los ciudadanos. Ignoran –o deforman nuestra verdad– pues desde Libre –específicamente– hemos ideado un proyecto social que impulsa la cimentación de una sociedad justa, igualitaria. Por ello, como punto de partida proponemos un nuevo pacto social que se funde en la creación de una nueva Carta Magna.

 

La participación de las mujeres en nuestras manifestaciones es fascinante. Nosotras hemos descubierto cómo y cuán profundamente nos afecta el actual orden de cosas. Nosotras reconocemos que debemos enfrentar la dictadura y es hora de plantarnos y sostener que ¡Basta ya!

 

Tegucigalpa, 11 de junio de 2019

 

 

 

 

 

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