5.10. Unidad I. Patrones de asentamiento

Informe de Grupo 12 sección 14-06 segundo período, 2010

INTRODUCCION

Los primeros pobladores de la actual honduras han habitado el territorio hondureño desde hace más de once mil años, las cinco sociedades principales en el territorio de lo que es ahora Honduras son los mayas  (y sus descendientes directos, los chortís ), los pech, los tawahkas, los lencas, los tolupanes, tenían estrechas relaciones con el área mesoamericana.

El sitio arqueológico conocido más antiguo de Honduras es la Cueva del Gigante  en el departamento de La Paz. Fue descubierto por George Hasseman. La cueva tiene una larga secuencia de ocupación, desde 11.500 años antes de la era común y tiene buena preservación. Los arqueólogos han encontrado mazorcas de maíz domesticado en contextos precerámicos.

OBJETIVOS:

  1. Conocer los primeros asentamientos que ocurrieron en la época precolombina.
  2. Conocer los lugares donde vivieron los pobladores de la época precolombina.
    1. Conocer y tener en cuenta toda la cultura, economía viviendas, arquitectura, cerámica, medicina y todas sus creencias de todas los pobladores de la época precolombina…

DESARROLLO

CAPITULO I

IMPORTANCIA DEL PATRON DE ASENTAMIENTO EN LA EPOCA PRECOLOMBINA.

Los primeros pobladores de la actual honduras han habitado el territorio hondureño desde hace más de once mil años, las cinco sociedades principales en el territorio de lo que es ahora Honduras son los mayas (y sus descendientes directos, los chortís), los pech, los tawahkas, los lencas, los tolupanes, tenían estrechas relaciones con el área mesoamericana.

El sitio arqueológico conocido más antiguo de Honduras es la Cueva de Gigante en el departamento de La Paz. Fue descubierto por George Hasemann. La cueva tiene una larga secuencia de ocupación, desde 11.500 años antes de la era común y tiene buena preservación. Los arqueólogos han encontrado mazorcas de maíz domesticado en contextos precerámicos.

LOS MAYAS

Maya, grupo de pueblos indígenas que pertenecen a la familia lingüística maya o mayense y que tradicionalmente han habitado la parte occidental del istmo centroamericano, en los actuales estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Quintana Roo (península de Yucatán), Tabasco y este de Chiapas, en la mayor parte de Guatemala y en algunas regiones de Belice y Honduras, zona comprendida en Mesoamérica. Los mayas no conformaron una cultura homogénea, ya que los distintos grupos, al parecer un total de 28, tenían su propia lengua, aunque todos ellos compartían los ámbitos económico, artístico, religioso e intelectual.

El pueblo maya ocupó un vasto territorio: 900 km de norte a sur, desde la costa norte de Yucatán hasta la del Pacífico, y 500 km de noreste a suroeste, entre la desembocadura del río Usumacinta y el golfo de Honduras. Se distinguen, al menos, tres grandes zonas, cada una de ellas caracterizada por formas culturales específicas y una trayectoria histórica definida: las Tierras Altas de Guatemala y El Salvador, en la costa del Pacífico; las Tierras Bajas del Sur, en los actuales estados de Tabasco, noreste de Chiapas y sur de Campeche, y las Tierras Bajas del Norte, la actual península de Yucatán.

HISTORIA

Desde un punto de vista histórico, la civilización maya comprende tres periodos: el periodo preclásico o formativo, que comenzó, cuando menos, hacia el 1500 a.C.; el periodo clásico, que duró entre el 300 y el 900 d.C.; y el periodo posclásico, desde el 900 hasta la llegada de los españoles a principios del siglo XVI. Éstos se dividen a su vez en antiguo, medio y reciente, y existen otras subdivisiones suplementarias, como protoclásico, clásico tardío o protohistórico.

Durante el preclásico, la costa del Pacífico y las tierras altas desarrollaron la herencia olmeca; los contactos entre ambas culturas son evidentes en la construcción de grandes edificios al comienzo de su historia. Sin embargo, fue en el periodo clásico cuando comenzó el esplendor y el progreso de esta civilización. Se construyeron grandes centros ceremoniales como Uaxactún y Tikal (Petén, Guatemala) y los mayas extendieron su influjo por las tierras bajas centrales y meridionales, donde construyeron otras ciudades como Palenque y Yaxchilán (Chiapas, México), Quiriguá (Guatemala) o Copán (Honduras). Estos centros fueron abandonados por razones todavía no comprobadas a mediados del siglo IX, aunque se cree que fueron factores de tipo cultural: riesgos de graves hambrunas, fragmentación política, interrupción de las redes comerciales, guerras e invasiones. Algunos de sus habitantes decidieron emigrar al norte de Yucatán.

Se inició así el periodo posclásico, en el que a partir del siglo XI se hizo presente la influencia de los toltecas, con la migración de los itzáes, procedentes del valle de México, una influencia que afectaría especialmente al gran centro ritual de Chichén Itzá. Por entonces se consolidó la Liga de Mayapán, alianza de los jefes de esta ciudad y los de Chichén Itzá y Uxmal, liga que dominaría la península de Yucatán durante dos siglos. Durante algún tiempo se preservó la paz, pero tras un periodo de guerra civil y de revolución, las ciudades fueron de nuevo abandonadas. Sólo quedó Mayapán, que continuó ejerciendo una clara hegemonía sobre los pequeños señoríos independientes que se habían formado.

Los primeros contactos de los mayas con los españoles tuvieron lugar en el año 1511, cuando desembarcó en sus costas Jerónimo de Aguilar. Posteriormente, en 1517, Francisco Hernández de Córdoba navegaría por la costa de Yucatán.

ORGANIZACIÓN POLITICA, ECONOMICA Y SOCIAL

Los mayas formaban una sociedad muy jerarquizada. Estaban gobernados por una autoridad política, el Halach Uinic, jefe supremo, cuya dignidad era hereditaria por línea masculina, y el Ah Kin, sumo sacerdote. El jefe supremo delegaba la autoridad sobre las comunidades de poblados a jefes locales o bataboob, capataces de explotación agrícola que cumplían funciones civiles, militares y religiosas. La unidad mínima de producción era la familia campesina, que cultivaba una milpa, parcela desbrozada sin la tala de árboles, ya que para los mayas los árboles, en especial la ceiba, eran sagrados.

ARTE Y ARQUITECTURA

La cultura maya produjo una arquitectura monumental, de la que se conservan ruinas en Palenque, Uxmal, Mayapán, Copán, Tikal, Uaxactún, Quiriguá, Bonampak y Chichén Itzá. Estos grandes recintos eran ciudades y no sólo importantes centros ceremoniales. Conviven varios estilos arquitectónicos, entre los que destacan el Río Bec (pequeñas columnas adosadas, dameros y cruces añadidos a los mascarones de las fachadas) y el Puuc (obra en paramento y mosaico en la parte superior de las fachadas), cada uno con características de ingeniería y ornamentación propias.

La distribución de las ciudades consistía en una serie de estructuras piramidales, la mayoría de las veces coronadas por templos o cresterías labradas, agrupadas alrededor de plazas abiertas. Las pirámides escalonadas estaban recubiertas con bloques de piedra pulida y por lo general llevaban tallada una escalinata en una o varias de sus caras. La infraestructura de las pirámides estaba formada habitualmente por tierra y piedras, pero a veces se utilizaban bloques de piedra unidos con mortero.
Aunque en la actualidad representa una excepción, se cree que el templo de las Inscripciones de Palenque, que aloja la tumba del rey Pacal, puede no ser el único monumento de uso funerario que se construyó en la cultura maya. El tipo más común de construcción consiste en un núcleo de escombros o piedra caliza partida, mezclada con hormigón o cemento, y recubierta con piedra pulida o estuco. Las paredes de piedra se edificaban, por lo general, sin mortero. La madera se utilizaba para los dinteles de las puertas y para las esculturas. Su gran hallazgo técnico fue el sistema de la falsa bóveda por aproximación de filas de bloques de piedra, para cubrir espacios alargados o estrechos, que concluyen en el característico arco maya, del cual existen 10 tipos diferentes. Las ventanas eran poco frecuentes, muy pequeñas y estrechas. Los muros interiores y exteriores se pintaban con colores vivos, en especial el azul y el rojo. Se dedicaba especial atención a los exteriores y se decoraban profusamente con esculturas pintadas, dinteles tallados, molduras de estuco y mosaicos de piedra. Las decoraciones se disponían generalmente en amplios frisos que contrastaban con franjas de ladrillos lisos. Las viviendas de los comunes se parecían seguramente a las chozas de adobe y techumbre de ramas que todavía hoy se pueden apreciar entre los mayas contemporáneos. Véase Arte y arquitectura mayas.

ESCRITURA

Los pueblos mayas desarrollaron un método de notación jeroglífica y registraron su mitología, historia y rituales en inscripciones grabadas y pintadas en estelas, en los dinteles y escalinatas, y en otros elementos arquitectónicos.

Los escritos de los antiguos mayas se realizaban también en códices de papel amate (corteza de árbol) o en pergaminos de piel de venado curtida. Sólo existen tres muestras de estos códices: el Códice de Dresde, a través del cual es posible conocer la astronomía y la religión de los antiguos mayas, actualmente en la biblioteca de la ciudad de Dresde; el Códice Peresiano, también llamado Códice de París por encontrarse en la Biblioteca Nacional de la capital francesa, también de carácter astronómico; y el Códice Tro-cortesiano (a veces denominado Códice Matritense maya), de carácter mágico-religioso, y que, como su nombre indica, consta de dos fragmentos diferentes que estuvieron separados durante siglos; hoy se encuentra en el Museo de América de Madrid.

A partir del siglo XVI se realizaron numerosas compilaciones en la lengua maya, pero con alfabeto latino, ya que los nobles mayas lo aprendieron desde los primeros años de la conquista española. Destacan obras religiosas (el Popol Vuh o los libros de Chilam Balam), obras dramáticas (Rabinal Achi, el único texto indígena prehispánico de carácter teatral que se conserva), obras enciclopédicas (Libro de los Bacab) o de canciones y poemas (Cantos de Dzitbalché). La obra del obispo fray Diego de Landa, Relación de las cosas de Yucatán, ha resultado una fuente importantísima para descifrar la grafía maya.

ASTRONOMIA Y CALENDARIO

Entre los mayas, la cronología se determinaba mediante un complejo sistema calendárico y matemático. El calendario de los mayas, que se remonta probablemente al siglo I a.C., se basaba en una doble contabilidad: el ritual o tzolkin (de 260 días) y el solar o haab (de 365 días). En el calendario solar, el año comenzaba cuando el Sol cruzaba el cenit el 16 de julio; 364 días estaban agrupados en 28 semanas de 13 días cada una, y el Año Nuevo comenzaba el día 365. Además, 360 días del año se repartían en 18 meses de 20 días cada uno. Las semanas y los meses transcurrían de forma secuencial e independiente entre sí. Sin embargo, comenzaban siempre el mismo día, esto es, una vez cada 260 días, cifra múltiplo tanto de 13 (para la semana) como de 20 (para el mes). Un ciclo de 52 años solares o de 73 rituales sumaban 18.980 días y se denominaba ‘rueda calendárica’.

El calendario maya, aunque muy complejo, era el más exacto de los conocidos hasta la aparición del calendario gregoriano en el siglo XVI. La unidad más simple era el día o kin; un total de 20 kines componían un uinal; 18 uinales, un tun (360 días); 20 tunes, un katún (7.200 días) y así sucesivamente. Los finales de katún eran especialmente conmemorados. Véase Astronomía maya.

Para representar los números, los mayas utilizaban un doble procedimiento: usaban una combinación de barras y puntos propios de un sistema vigesimal, es decir, con base en el número 20, o figuraban cabezas humanas, cada una de las cuales representaba las cifras comprendidas del 1 al 13. En los dos sistemas se utilizaba el cero.

MITOLOGIA Y RELIGION

A lo largo de los siglos la evolución de la religión y la mitología maya hizo referencia al mundo de los poderes a los que se rendía culto. Durante los periodos preclásico y clásico se centraba en el culto a un gran número de dioses de las fuerzas de la naturaleza y a los cuerpos celestes. Algunas de sus deidades supremas eran: Kukulcán, dios de los vientos, la guerra, la muerte repentina y los sacrificios humanos, versión maya del dios azteca Quetzalcóatl; Chac, dios de la lluvia; Itzamná, dios de los cielos y el saber; Ixchel, esposa de Itzamná, diosa de la luna y protectora de las parturientas; Hunab Ku, deidad única; Ixtab, diosa del suicidio, y Ah Puch, dios de la muerte. Otras deidades destacadas eran: Ah Mun, Chac Mool, Bacab, Kinich Ahua y Ah Mucen Cab.

Durante el periodo posclásico, con el advenimiento de Mayapán, las imágenes adquirieron personalidad física y el panteón se jerarquizó. Característico de los mayas era su total confianza en el control de los dioses respecto de determinadas unidades de tiempo y de todas las actividades del pueblo durante dichos periodos. El sumo sacerdote desempeñaba un papel fundamental; asimismo, los encargados de los cálculos calendáricos y de adivinación (Ahau can mai), los sacrificadores (Ah Nacon) y los agoreros (chilanes).

Uno de los rituales mayas más importantes era el juego de pelota, practicado en un recinto que se edificaba en la mayoría de los centros ceremoniales. Este juego reproducía el movimiento anual de los cuerpos celestes, en especial el Sol.

Hoy los mayas viven como campesinos en comunidades y caseríos rurales, a pesar de que emigran cada vez más a las ciudades en busca de trabajo o para huir de la represión. Las comunidades se establecen, por lo general, en las proximidades de pequeños centros urbanos con sus plazas, donde fijan sus mercados y llevan a cabo fiestas religiosas. En la actualidad, casi tres millones de personas hablan una de las 28 lenguas mayas repartidas en nueve familias lingüísticas, entre las que destacan: la quiché y la yucateca (véase Lenguas aborígenes de Hispanoamérica).

Otros pueblos significativos son: tzeltales, chamulas, lacandones, tojolabales y choles de Chiapas; choles y chontales de Tabasco; cakchiqueles, mames y pokonchis de Guatemala; y chortís del este de Guatemala y oeste de Honduras. Todos estos pueblos formaban parte de una civilización y cultura comunes que, en muchos aspectos, alcanzó las más elevadas cotas de desarrollo entre los antiguos habitantes de Mesoamérica.

LOS PECH

La sociedad Pech es una etnia que ha habitado el territorio de la actual Honduras desde hace más de 3 mil años, se cree que provienen de América del Sur con un origen Chibcha, luego emigraron a Colombia y llegaron hasta Honduras. Su sociedad está conformada por aproximadamente 3200 habitantes. Habitan los departamentos de Gracias a Dios, Olancho y Colón.

El término Pech significa “Gente”, utilizado para referirse a su sociedad; Para hablar de las demás sociedades utilizan pech-akuá que significa la otra gente o el término bulá que significa ladino.

Historia

Su origen data de hace unos tres mil años cuando llegaron a Honduras a donde hoy es el departamento de Colón, luego se extendieron a otras partes del territorio.

Los pech se opusieron a la conquista de sus tierras, lucharon para evitar ser privados de su libertad. Los españoles les llamaron despectivamente como payas, termino que fue rechazado por los pech ya que hace alusión a bárbaro, salvaje o incivilizado.

Los españoles se aventuraron a entrar en la Mosquitia en 1564, pero debido a su férrea oposición decidieron que solo podrían conquistarlos utilizando la religión católica.

Lehmann Stone y Epstein piensan que los pech habitaban las Islas de la Bahía durante el siglo XVII junto a comerciantes mayas debido a que se encontraron artefactos similares a los que se encontraron también en territorio Pech en tierra firme y que algunos grupos pech de tierra firme fueron a cristianizar a los Pech de las Islas de la Bahía.

En el siglo XVIII los piratas ingleses, franceses y holandeses se aliaron con los misquitos, a quienes les dieron armas de fuego para obligar a indígenas como los pech a refugiarse en el interior de Honduras. Los pech eran capturados por los misquitos y vendidos como esclavos a comerciantes ingleses, debido a esto su población disminuyó considerablemente en poco tiempo.

Luego de ser expulsados de las costas por los colonizadores españoles, los Pech se refugiaron en las zonas montañosas, cuentan sus ancianos que por cuatro siglos se escondieron los pech de los colonizadores y los zambos para evitar ser vendidos como esclavos, debido a esto se convirtieron en un pueblo nómada, de esta forma mantuvieron su cultura tradicional.

Actualmente participan en la política por medio de la Federación de Tribus Pech de Honduras (FETRIPH), creada en 1985 para cuidar sus tierras y conservar su cultura.

La tormenta tropical Gamma afectó sus tierras y cultivos se perdieron en el año 2005, debido a eso durante algún tiempo subsistieron a base de plátano y yuca debido a que no cuentan con un centro de almacenamiento de granos y han sido olvidados por el gobierno. La cooperación española les ha construido unas 300 viviendas pequeñas de cemento y ladrillo pero nadie les proporcionó catres ni camas para que durmieran cómodamente.

Distribución

Su etnia está distribuida en nueve Tribus (pueblos), distribuidos de la siguiente forma:

Departamento de Olancho

En el municipio Dulce Nombre de Culmí

  • Agua Zarca,
  • Culuco,
  • Vallecito,
  • Pueblo Nuevo,
  • Subirana,
  • Jocomico,
  • Pisijire

En el Municipio de San Esteban

  • Santa María del Carbón fundada por el sacerdote Manuel de Jesús Subirana.

Departamento de Colón

  • Silin , en el Municipio de Trujillo.

Departamento de Gracias a Dios:

  • Las Marías, en la Biosfera del Río Plátano

Cultura

Los pech conservan su idioma, su cultura, su religión y su sistema económico, es conocido sobre todo las personas de la tercera edad. Respetan la naturaleza ya que dependen de su flora y fauna.

Lengua

Pech
Hablado en Honduras
Hablantes lengua muerta
Familia Lenguas chibchas
Estatus oficial
Oficial en Ningún país
Regulado por No está regulado
Códigos
ISO 639-1 ninguno
ISO 639-2
ISO 639-3
{{{mapa}}}Extensión del Pech

Su lengua original es hablada por los ancianos y parte de la población más joven, debido a su contacto con los misquitos algunas personas de su pueblo hablan misquito. En la escuela de Las Marías aprenden Español, Pech y Misquito.

Organización social

Están organizados básicamente en la familia, tienen jefes tribales, consejeros y sacerdotes y chamanes. Además en el área productiva se dividen en cazadores, agricultores y pescadores.

El valor de la mujer

Las mujeres Pech participan activamente en la vida laboral, económica y religiosa, son agricultoras, pescadoras, jefes tribales, curanderas y chamanes. Su importancia en la sociedad está equiparado con el de los hombres, fue muy significativa desde antes de la colonia, pero luego de la conquista la influencia colonial motivó su desvalorización social.

Medicina Pech

Son conocedores de una botánica naturista ancestral, los curanderos se encargan de conservar y divulgar la medicina pech basada en un conocimiento profundo de la naturaleza, desarrollaron terapias para tratar la mordedura de la serpiente “barba amarilla” y para muchas otras enfermedades, por lo que sus ancianos son muy respetados y consultados.

Música

Sus ancianos conservan muchas canciones con música y lengua pech. Algunos de sus instrumentos musicales autóctonos son la Tempuka, el Arwa y el Camachá.

Religión

En su mitología, su pueblo es hijo del rayo, sus antepasados lucharon para exterminar a los gigantes encabezados por Takascró, primero vencieron a los Chaca-Chacay (lagartijas gigantes). Se han encontrado petroglifos pech sobre el río plátano, por lo que Girard sugiere que esta área fue un gran centro religioso.

Alimentación

Desarrollaron la agricultura y la ganadería, se alimentan de carne de animales domésticos, vegetales, cultivan yuca, frijoles y maíz. Han desarrollado comidas a base de arroz, frijoles, también bebidas alimenticias y embriagantes.

Economía

Sus áreas productivas principales son la agricultura, la ganadería, la tala y la pesca, desarrollaron una industria artesanal muy cotizada, el lavado de oro,

Su agricultura se basa en el cultivo de maíz, frijoles, arroz, bananos, café, algunos tubérculos como la Yuca dulce, también extraen el aceite y la resina del árbol liquidámbar.

Su economía es productora de valores de uso, de auto subsistencia local, se espera que con la ayuda del gobierno puedan tener una economía más rentable donde puedan prosperar como agricultores, desarrollar más fácilmente sus comunidades, mantener y preservar su cultura.

Relación con el medio ambiente

Las sociedades Pehc tienen una dependencia vital del bosque, debido a ello guardan un profundo respeto por la flora y la fauna, han desarrollado normas para regular la correcta utilización de los bosques y animales, manteniendo un equilibrio con el ecosistema.

Las plantas del bosque tropical húmedo son utilizadas para alimentación, como medicinas y para rituales religiosos. Además cazan para sobrevivir, aunque han desarrollado la ganadería para no tener que salir a cazar, domesticando venados, cerdos entre otros.

La comunidad de Santa María del Carbón desarrolla un manejo del bosque comunitario, de forma que sus comunidades conoce las maderas que pueden utilizar para obtener nuevas fuentes de ingresos, siempre respetando la naturaleza y evitando la explotación del bosque, dándole un aprovechamiento sostenible al bosque. Utilizan la madera para construcción en sus poblados o para venderla, así obtener mayores beneficios económicos y ahorro de dinero por parte de la comunidad.

Arquitectura

Sus viviendas tradicionalmente son chozas de paja, más recientemente cazas de madera, también han recibido donaciones de más de 300 casas de piedra por parte de la cooperación española. Recientemente ha progresado la letrinización y tienen acceso a agua potable.

TAWAHKAS

DESCRIPCIÓN DEL PUEBLO, GRUPO ÉTNICO O DE LA CULTURA:

Familia lingüística:

La lengua materna de este pueblo es el Tawahka, clasificada entre la Misupalpan, también hablan Miskito y con cierta dificultad el español.

Los Tawahkas llaman a su lengua twanka, que muestra una similitud con la denominación que, a principios del siglo XVII los españoles dieron a los indios de la zona del Guayape-Guayambre: Tahuajcas.

(http://www.mesoamerica-travel.com/espanol/ecoturismo/etnias/tawahkas)

Nombre propio:

Conocidos por los españoles como Taguacas, son descritos por aquéllos como indóciles y belicosos, tanto en sus relaciones con los indios lencas como con los conquistadores y misioneros.

Nombre atribuido:

A los tawahkas también se  les denomina Sumu, Soumo, Sumoo Woolwa, Sumo Tawahka, Taguaca.

La palabra sumo tiene que ver con los hechos históricos. En miskito alude a una situación de inferioridad. (Rivas: 367)

Área cultural:

El territorio Tawahka se ubica culturalmente en la zona intermedia.

Etnohistoria:

Los tawahkas de Honduras han ocupado una porción significativa del sur oriente del país. El primer contacto que tuvieron con los españoles fue en 1604.

Los Tawahkas o sumos eran uno de los grupos indígenas más extensos de Centroamérica durante el periodo colonial. Se extendían hacia el sur desde el río Patuca en Honduras, a través de la sierra central de Nicaragua, hasta el río Rama. Durante la época colonial, se vieron obligados a replegarse hacia el interior del país, ante la belicosidad e intransigencia de los misquitos o zambos; así fue como se establecieron en la región central. Al parecer los Tawahkas tienen parentesco cercano con los misquitos. Hay muchos rasgos socioculturales que los asemejan y la lengua es uno de esos elementos.

Antiguamente estaban formados por diez sub tribus: Tawahka, Panamako, Ulwa, Bawinka, Kukra, Yusku, Prinzu, Boah, Islam y Ki.

Los documentos coloniales indican que fueron el grupo dominante en esta zona por lo menos durante cuatro siglos. La evidencia indica que el núcleo de las tierras tawahkas de Honduras siempre se ha situado en los alrededores de la confluencia de los ríos Wampú y Patuca, en donde viven actualmente. Gran parte de los Tawahkas residentes en la zona de La Mosquitia son una mezcla de miskitos, pech y ladinos

Las relaciones familiares y de amistad han sido el patrón cultural que han determinado las demás formas interrelacionales y productivas. Muestran marcadas tendencias comunitarias.

Los Tawahkas han conservado gran parte de su cultura autóctona tanto en lo económico, social, cultural a través de varias manifestaciones religiosas artísticas, alimenticias, jurídica como en su entorno ecológico. En el aspecto económico, la unidad productiva de la etnia es la familia, principal grupo generador de la fuerza de trabajo.

Su música está representada por algunos instrumentos musicales como: bahah ( flauta), Sibayan ( maraca), Durum (tambor), el Kuah Untak (cascarón de tortuga), Lunkú (arco) etc.

En el aspecto alimenticio elaboran bebidas y comidas propias de la zona, entre ellas la chicha de maíz, de arroz, aguardiente de supa, el guabul (bebida preparada a base de guineos verdes y agua) (Rivas: 1993,

Áreas ocupadas por el grupo étnico o cultura:

El terreno histórico de los sumo tawahkas de Honduras lo constituye uno de los últimos remanentes de bosque tropical húmedo, que es un santuario de recursos que les ha permitido continuar su forma de vida tradicional basada en una agricultura de subsistencia y en buena medida en la caza, la pesca y la recolección (Herlily y Leake 1988).

Tiempo de ocupación del territorio:

Los tawahkas habitan esta región desde el siglo XVII aproximadamente. De acuerdo a Linda Newson, los sumus eran uno de los grupos indígenas más extensos de Centroamérica durante el período colonial. Se extendían hacia el sur desde el río Patuca en Honduras a través de la sierra central de Nicaragua, hasta el río Rama. (Newson 1992:61)

Formas de asentamiento:

El pueblo Tawahka, antiguamente, estaban formado por diez sub tribus: Tawahka, Panamako, Ulwa, Bawinka, Kukra, Yusku, Prinzu, Boah, Islam y Ki; actualmente, está distribuido en siete comunidades: Krautara y Krausirpe en el Municipio de Brus Laguna, Departamento de Gracias a Dios; Yapuwas, Kamakasna y Parawas en el Municio de Culmí, Departamento de Olancho. (Rivas 370)

Son comunidades pequeñas centradas en la familia, que pueden caracterizarse como familia extendida. La mayor parte de los siete poblados actuales se caracterizan por albergar de un 90 a un 95 por ciento de los miembros de una misma familia. Son materialmente pobres, desprovistos de los servicios básicos.

Migraciones:

Descendientes también de grupos distintos de la cultura mesoamericana del sur occidente y centro de Honduras, los sumos o tawahkas constituían tribus selváticas y nómadas, que a la llegada de los españoles recorrían el curso medio del río Patuca, en lo que es el actual departamento de Gracias a Dios.

Se supone que en fechas muy lejanas los antepasados de los Tawahkas, Misquitos y los Ramas, otro grupo emparentado, emigraron desde lo que hoy es Colombia pasando por el istmo de Panamá.

(http://www.mesoamerica-travel.com/espanol/ecoturismo/etnias/tawahkas)

Sistema de culto:

Sánchez asegura que la mezcla del conjunto de creencias de los tawahkas, y el medio de convivencia con los pueblos vecinos, dificulta la identificación de la original creencia chamanística tawahka, que controla sus prácticas medicinales tradicionales. Estos ponen toda su fe en los poderes místicos de los sukias, hombres o mujeres escogidos por los espíritus que se convierten en sus mensajeros, tanto para hacer el bien o para hacer el mal. Los elegidos experimentan un proceso de pruebas y sufrimiento que pueden llegar a ser graves enfermedades. Aquellos que sobreviven son sukia. Sin embargo, existe otra forma de ser elegido, la cual es la más dramática e impresionante: ser electrocutado por un rayo, aquellos que sobreviven la descarga eléctrica son considerados como los más poderosos. Los  poderes curativos de un sukia provienen de su guía espiritual, con el cual se mantiene en continua comunicación. (Sanchez, House: 03)

Los sukias, se dedican a las actividades curativas y  basan sus conocimientos en el saber tradicional sobre la flora y la fauna locales. El chamán cura tanto enfermedades biológicas y psicosomáticas como espirituales a través de la inducción de estados de ánimo subliminales que denominan éxtasis. (Lara Pinto, p24)

De acuerdo a Ramón Rivas, en sus cultos funerarios, los tawahkas colocan dentro de las sepulturas unos bastones sólidos para que el alma pueda defenderse y escapar de los peligros que la amenazan. (Rivas: 385).

Según su cosmovisión, la muerte es atribuida  a causas naturales y en otros tiempos, a la acción de un brujo o de los espíritus malignos. En el velorio participa toda la comunidad; el orador dirige sus oraciones al difunto; en tiempos pasados, el sukia era quien invocaba a los dioses. Entre los asistentes se reparte comida y bebidas alcohólicas. El entierro ocurre veinticuatro horas después del deceso; el cuerpo es llevado al cementerio con los pies por delante, en un féretro cargado por cuatro hombres y colocado en una tumba cerca de la casa de habitación o en el campo.  Antiguamente, los zukias debían capturar el alma del difunto y   conducirla hasta su última morada, en caso contrario el alma erraba sin destino y causaría muchos perjuicios a los pobladores. Para lograrlo se ponía a bailar ardedor de un insecto y lo acercaba al muerto invitando al alma a penetrar al cuerpo del animal. El zukia colocaba el insecto en un recipiente y lo liberaba en la proximidad de la tumba para que el alma pudiera pasar del animal al cadáver. (Rivas 385)
Sistema económico:

Los tawahkas están estrechamente vinculados con la tierra. La principal actividad económica que han realizado a través de su historia es la agricultura de subsistencia, utilizando tecnología tradicional. La dieta es complementada con la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. La unidad productiva de la etnia es la familia, principal grupo generador de la fuerza de trabajo. El trabajo agrícola lo realizan en las trabajaderas, por lo general, a la orilla del río. Algunas veces frente a las aldeas y otras, río arriba, a varios kilómetros de distancia de los poblados.

Los hombres tawahkas participan en la construcción de pipantes (especie de canoas).

Actualmente, el segundo semestre de cada año, de Junio a Diciembre, los tawahkas se ocupan de la extracción del látex del árbol sapotáceo llamado chicle, esta actividad productiva se ha visto disminuida por la escasez de compradores.

Entre las actividades de remuneración económica está la antigua práctica del lavado de oro sobre las veras acuíferas del río Patuca.

Vale la pena mencionar que en los años 30, muchos tawahkas realizaban actividades asalariadas en plantaciones de banano, cerca de sus poblados.

(Rivas: 373, 376-379)

Sistema político:

En la organización social de esta etnia la familia es dirigida por los mayores, quienes a su vez forman gobiernos locales o consejos de ancianos, que son considerados como la autoridad máxima en el seno de la comunidad. El Consejo de Ancianos Tawahka es el poder informal que coordina el gobierno local tawahka, conjuntamente con los chamanes y los líderes de la iglesia católica. (Lara: 24)

Clasificación:

Rivas escribió sobre los Tawahkas que son agricultores de subsistencia; esta actividad está orientada al auto consumo y utilizan tecnología tradicional en la caza, pesca y la recolección silvestre. La pesca la practican en ríos, canales y manantiales aledaños al río Patuca.

DESCRIPCIÓN DE LA ECO REGIÓN:

Oferta Climática:

Según la clasificación climática de Köppen, el pueblo Tawahka  se ubica en territorios con un clima variante, que tienen un régimen de temperaturas promedio anuales de 18 ºC  (entre 16 y 24 ºC). Está determinado por la circulación general de los vientos atmosféricos de la zona del caribe. Es una zona bastante lluviosa por lo que el período de sequía no tiene características acentuadas. (Rivas: 399)

Oferta de suelos:

Los Tawahkas se ubican en los departamentos de Gracias a Dios y Olancho, los cuales presentan características de suelos limosos y arcillosos, según Simmons.

La sabana miskita que tiene una extensión mayor a las 200,000 hectáreas no representa una alternativa agrícola o ganadera por las características de sus suelos ácidos que son a su vez altamente susceptibles de incendios en verano y anegadizos en invierno.

Oferta del Relieve:

La región tawahka corresponde a un bosque húmedo tropical. Contiene colinas con mucha pendiente, montañas, zonas pedregosas, valles en los ríos y cuencas entre montañas. Se incluyen áreas muy pequeñas de pantanos y ciénagas. La aptitud de estas tierras es forestal.

Los suelos pueden agruparse en tres categorías:

Tierras muy húmedas en lo alto de los ríos y a lo largo de las lagunas. Tienen potencial para el uso agrícola y son importantes en el desarrollo de la pesca y la vida silvestre.

Junglas latifoliadas al este del Río Patuca y la Montaña del Mocorón, éstas tierras no son aptas para la agricultura.

Sabana de pino son suelos muy pobres. (Rivas: 418)

El territorio tawahka es muy desigual y montañoso; es cruzado por varias de las serranías, ramales de la Sierra de Agalta con orientación de suroeste a noreste, entre los departamentos de Olancho y Colón, e incluye las Montañas del Carbón, y las de los Ríos Sico y Paulaya. (Rivas, 1993:321)

Vegetación y biomas:

El territorio tawahka es un bosque húmedo tropical, en el que se encuentran coníferas en una gran concentración, las cuales se presentan en formaciones puras o combinadas con especies del género Quercus sp y Liquidámbar.

También se encuentran Bosques de Latifoliadas, de gran diversidad, los cuales albergan alrededor de 200 especies de árboles y plantas menores diferentes, de estas se utilizan comercialmente la caoba (Swietenia macrophylla) y el cedro (Cedrela odorata).

Debido a que estos bosques se encuentran en suelos de textura arenosa, con pendientes de moderadas a fuertes y con alto nivel de erosión, su capacidad productiva es muy limitada y se basa en un complicado equilibrio entre diferentes especies de plantas. Sin embargo, a pesar de ello, las tierras desmontadas son utilizadas por los tawahkas hasta que su capacidad productiva agrícola se agota (alrededor de 5 ciclos de producción) luego de lo cual la tierra agotada se convierte en pastizales o se deja abandonada y el proceso de desmonte se inicia nuevamente en un lugar diferente.

CARACTERIZACIÓN DE LA OFERTA HÍDRICA:

Oferta atmosférica:

En base a la caracterización climática del ciclo hidrológico, la precipitación media anual en Honduras alcanza valores de 1880 mm/año, permitiendo definir el clima hondureño como húmedo y sub húmedo /índice UNESCO de aridez/

En la cuenca del Río Patuca, principal fuente hídrica para los tawahkas, se registran precipitaciones máximas de 2111 mm/año y mínimas de 1380 mm/año

El valor de evapotranspiración de esta cuenca, llega a valores máximos de 1133mm/año y mínimos de 1061  mm/año.

Los valores máximos y mínimos de humedad relativa para la zona tawahka son de 81 y 82mm/año respectivamente. (Balance Hídrico/SERNA: 67,93)

Oferta superficial:

En la zona que habitan los tawahkas, departamentos de Gracias a Dios y Olancho, corren los Aguán, Tinto, Coco, Grande Escondido y San Juan; ríos Wampu, wasprasni, afluentes del Río Patuca, cuya cuenca tiene una cota máxima de 1865 msnm, una aportación de 23.706 hm³/año y desemboca en la vertiente del Atlántico.

El recurso hídrico de mayor importancia es el Río Patuca cuya cuenca total es de 24500 Km², de los cuales 10900 se encuentran en La Mosquitia. (Rivas: 419, Conzemius: 25)

Oferta subterránea:

En el territorio de los departamentos de Gracias a Dios y Olancho, se encuentran rocas con recursos de agua subterráneas locales y limitados. (SINIA/SERNA)


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

Join 6,093 other followers

%d bloggers like this: